
«Si quiero cambiar, lo tengo que hacer ahora», ha declarado Dennison, de 54 años, a 'The New York Times'. La experta trabajó por primera vez en el Guggenheim, como becaria, durante el verano de 1973. Entonces estudiaba en el Wellesley College, el centro universitario próximo a Boston que acogió a poetas exiliados por el franquismo como Jorge Guillén y Pedro Salinas. En 1978 volvió a la fundación de Nueva York, en la que ha ido subiendo todos los escalones de la jerarquía.
Dennison ha sido la mano derecha de Thomas Krens desde que éste fichó por el Guggenheim a finales de los ochenta. Con él ha vivido la salida a la crisis que atenazaba entonces a la institución, su internacionalización y también algunos fracasos como el cierre de la sucursal en el Soho neoyorquino.
Su entrada en Sotheby's obedece a una estrategia de la casa de subastas para competir con su rival Christie's, que le ha ganado en ingresos en los dos últimos años, una diferencia más acusada en el arte hecho a partir de 1945 y en el contemporáneo, la especialidad de Dennison. Además, Sotheby's ha valorado sus contactos con los coleccionistas del más alto nivel, atesorados gracias a su trabajo en el Guggenheim, en la que ha organizado 35 exposiciones.
La experta fue nombrada directora del museo de Nueva York en 1995, un nuevo puesto que antes caía dentro de las responsabilidades de Thomas Krens, director de la fundación, criticado por dedicar más tiempo a la globalización de la firma que al rumbo diario de aquel centro artístico.






