
Las fuerzas de seguridad reclaman la ayuda de quienes pudieran ofrecer información sobre el paradero de los activistas. Una fórmula que ha resultado fundamental en numerosas ocasiones en la lucha contra el terrorismo. La información aportada por varios ciudadanos, por ejemplo, permitió localizar hace escasas fechas en Vitoria el piso en el que había residido el etarra 'Ehun', arrestado a comienzos de este mes en Francia.
De entre los seis terroristas más buscados, Ander Mujika ha sido el que más cerca ha estado de ser detenido en las últimas fechas. En junio abandonó un coche con explosivos en una carretera de Huelva y el pasado día 19 salió precipitadamente de un taxi al detectar un control policial en Castellón. Las huellas encontradas por la Guardia Civil en los vehículos le han delatado como el protagonista de ambas fugas. La Policía investiga ahora si el etarra huido tenía como objetivo perpetrar un atentado o sólo viajar a Francia para eludir la presión policial.
Joseba Mikel Olza ya fue condenado a 15 meses de prisión en 2002 por realizar pintadas amenazantes en las calles de Pamplona. Aitzol Etxaburu, por su parte, está relacionado con el atentado perpetrado en 2005 por ETA contra una imprenta ubicada en un polígono industrial de Ávila. La detención de Leire López la dictó la Audiencia Nacional en mayo, en el auto de procesamiento contra quince supuestos integrantes y colaboradores del 'comando Donosti'.
La orden de arresto de Eneko Zarrabeitia 'Sorgin' y Saioa Sánchez 'Hintza', finalmente, la firmó el juez Baltasar Garzón el pasado 14 de julio. Según el auto del magistrado, ambos se reunieron hace un mes con el presunto responsable del aparato militar de ETA, Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', quien les ordenó constituir el 'comando Larrano' y hacer estallar un coche bomba en Cantabria. El intento de atentado lo frustraron las fuerzas de seguridad con la detención del también integrante de la célula Aritz Arginzoniz Zubiaurre.
Motivación policial
La localización de los terroristas más buscados se antoja esencial en la lucha contra ETA. El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida, valoró ayer las últimas detenciones, aunque aseguró que «la euforia es mala consejera». Indicó, en este sentido, que el peligro de un atentado etarra en España es «absolutamente real» e «inminente», si bien destacó también que el grado de motivación de las fuerzas policiales es «altísimo» y que la colaboración con Francia es «inmejorable».
En una entrevista concedida a la radio pública balear, Mesquida recordó que durante la tregua de de la banda hubo 90 detenciones y que desde entonces se han practicado otras 20. «La presión policial ha sido máxima. Se han puesto todos los medios y, pese a que alguno ha criticado la ingenuidad del Gobierno, no se ha bajado el esfuerzo ni un milímetro», señaló. Destacó además que en la presente legislatura se han registrado menos atentados de ETA que en las anteriores. En concreto, sólo dos asesinatos.
El alto mandatario resaltó también el «pilar» que supone la colaboración internacional, que ha posibilitado detenciones en Canadá y México, y se mostró partidario de la colaboración ciudadana, a la que definió como el «tronco básico» contra la delincuencia.






