Esta medida responde al acuerdo que Olmert alcanzó con el presidente estadounidense, George W. Bush, el 19 de junio en Washington y, según los israelíes, tiene por objetivo compensar a Tel Aviv por la venta de una partida de armamento a Arabia Saudí y otros países del golfo Pérsico por valor de 15.000 millones de euros.
En palabras del presidente israelí, el inquilino de la Casa Blanca se ha comprometido a mantener la ventaja «cualitativa» de Israel en Oriente Próximo desde el punto de vista militar, lo que incluye evidentemente la preparación para cualquier situación que se pueda dar con Irán. «Además del incremento de la ayuda, hemos recibido un compromiso explícito y detallado que garantiza la ventaja cualitativa del Estado hebrero sobre los países árabes», confirmó Olmert.
Lucha contra Irán
Ni los judíos ni los norteamericanos han especificado como se concretará la contribución, pero todos sobreentienden que Tel Aviv tendrá acceso a las armas punteras de EE UU. «Comprendemos el deseo de Washington de ayudar a los estados moderados que forman un frente unido con Estados Unidos e Israel en la lucha contra Irán», añadió Olmert en referencia a Arabia Saudí.
Sin embargo, en medios políticos se indicó que es posible que Bush tenga que enfrentarse a una seria resistencia de los congresistas y senadores proisraelíes que se oponen a la venta de armas a Arabia Saudí y otros países del golfo Pérsico. De hecho, algunos parlamantarios ya han dicho que plantarán cara al presidente y tratarán de evitar por todos los medios la venta de armas a Riad. La última palabra la tendrá probablemente el AIPAC, es decir el lobby judío en Washington, cuyos planteamientos caen muy a la derecha de Olmert.
Por otra parte, los secretarios de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, y de Defensa, Robert Gates, emprenden hoy una gira por Oriente próximo en busca del apoyo de los Estados árabes a Irak y a una conferencia de paz entre israelíes y palestinos.
La primera escala de Rice y Gates será la ciudad costera egipcia de Sharm el Sheij y, posteriormente, se trasladarán a Arabia Saudí, el punto fuerte del viaje, donde serán recibidos por el rey Abdulá en la ciudad de Yeda.






