
El líder de la coalición achaca la indecisión de Fernando Puras a una posible pérdida de respaldo electoral y a la importancia que siempre han dado los socialistas a las encuestas. «Primero decían que si pactaban con NaBai verían reducido su número de votos. Seguramente sería verdad, pero ahora están en la tesitura de que si dejan solo a UPN también pueden perder apoyos», sostiene Zabaleta. En su opinión, y ante la duda, el PSN mantiene «abiertas las dos posibilidades» de acuerdo.
La decisión, apunta, la tomará Ferraz en cualquier caso. «El PSOE es una formación muy centralizada en la que el dictamen de Madrid siempre prevalece», lamenta el líder nacionalista, quien atribuye un gran peso a la opinión de Zapatero. Rememora, en este sentido, que el presidente del Gobierno central nunca se ha expresado en términos de veto. «Siempre ha dicho que decidan los navarros, aunque habrá que ver», señala. Zabaleta también otorga im- portancia, no obstante, a las declaraciones en las que Patxi López aseguró que él hubiera pactado con NaBai. «Nos pareció un pronunciamiento audaz que tendrá su influencia en Puras -admite-, aunque no sabemos hasta qué punto».
Los gobiernos en minoría fueron habituales en Navarra hasta el último mandato de UPN. La situación actual no es nueva en la comunidad foral, aunque Zabaleta está convencido de la próxima conformación del Ejecutivo. No conoce de qué signo será, pero descarta por completo la convocatoria de nuevas elecciones. «Serían un verdadero desastre para el PSN y tampoco creo que le convengan a UPN. Nosotros seríamos los únicos beneficiados, pero tampoco tenemos intención de promoverlas, por una simple cuestión de responsabilidad», analiza.
El dirigente de NaBai mantiene su apuesta por el cambio, aunque sea a costa de perder la presidencia e incluso la vicepresidencia del Ejecutivo. «El reparto de carteras no va ser un problema», garantiza, al tiempo que recuerda su compromiso de no sondear la posible anexión de Navarra al País Vasco. «Así lo hemos hecho público. Si hasta ahora no ha habido acuerdo con los socialistas es porque la estructura de gobierno que planteaban era inaceptable. En un mandato de coalición, las pautas generales deben pactarse entre los socios», advierte.
Influencia de ETA
Zabaleta no atribuye una importancia especial en las negociaciones a la ruptura de la tregua por parte de ETA, aunque sí considera que la decisión de la banda pudo influir en momentos concretos y fundamentales, como el día en el que se eligió a la alcaldesa de Pamplona. «En otro escenario los ediles socialistas hubieran votado a Uxue Barkos, cosa que no hicieron pese a que así lo habían anunciado previamente», indica.
Respecto al futuro de la organización armada, el líder de NaBai se muestra pesimista. Considera que ETA perdió su credibilidad tras el atentado de Barajas y que los procesos de paz, «como idea», ya no tienen sentido. Apuesta por el cese definitivo de la actividad armada, «sin contraprestaciones», y aboga por el diálogo y la negociación política entre partidos. «En este país hay que defender la pluralidad como modelo de futuro y Batasuna debería cambiar para acercarse mucho más a las posturas que hemos defendido otros -observa-. Ahí le seguiremos esperando».






