
Su última jugarreta ha sido la de regalar, antes de su salida a la venta, su nuevo disco, el 24º de su carrera, 'Planet Earth'. El CD se editó el martes pasado en España, pero el 15 de julio el periódico 'Mail On Sunday', con una tirada habitual de 2,4 millones de ejemplares, repartió el opus completo, operación que provocó el enfado de su sello, Sony, y de los vendedores de discos, desde las tiendas hasta los grandes almacenes. Algunos aseguran que esta treta es otra venganza de Prince contra la industria, pero el caso es que así se certifica desde dentro que los cedés ya no valen lo que cuestan.
Para más inri, Prince regalará también esta rodaja en sus conciertos londinenses, quince fechas para las que vendió todo el papel en un voleo. Ciertos críticos aseguran que Prince se repite en 'Planet Earth', pero siempre ha fagocitado estilos y ahora no pierde el cariz orgánico al recrear el blues-rock de Hendrix, la sensualidad de Marvin Gaye, la discoteca 70s...






