En realidad, 'Los amos de la noche' tiene como guionista no acreditado al mismísimo Jenofonte, cuya 'Anábasis' sigue Hill al pie de la letra. Ciro ya no es el rey de Persia, sino el cabecilla de los Riff; la tentadora Circe resulta ser una mujer policía; aparecen tres sirenas que atrapan a otros tantos guerreros; si Jenofonte atravesó territorio persa hostil para devolver a sus 10.000 hombres a Grecia, el líder de los Warriors cruza Manhattan en metro con siete supervivientes hasta sus cuarteles de Coney Island.
La América nocturna y desolada del pintor Edward Hopper inspira las estilizadas imágenes. Las peleas y persecuciones, casi sin diálogos, poseen una extraña fascinación. Casi son ballets que culminan en el hermoso y terrible final, cuando el amanecer descubre el final de trayecto.






