
Rajoy recordó que su partido fue el más votado el 27-M. Esta victoria, sin embargo, fue por un estrecho margen de 169 sufragios y un juntero más (15) que el PSE, que es la segunda fuerza empatada a escaños (14) con el PNV. Estos igualados resultados han llevado a las tres fuerzas a ambicionar el sillón foral durante dos meses. La batalla finalizó el jueves a favor de Xabier Agirre. Con el respaldo de EA, el candidato jeltzale sumó mó 16 votos, uno más que el aspirante popular y que el socialista, Txarli Prieto, a quien apoyó el único juntero de EB.
Pese a ser conscientes de que el PNV iba a tener un voto más, el grupo juntero del PSE en ningún momento se planteó favorecer la permanencia de los populares en el poder. Después de haber respaldado las investiduras del popular Ramón Rabanera en 1999, cuando ganó sin mayoría, y la de 2003, cuando quedó en segunda posición por detrás de PNV-EA, los socialistas pidieron «generosidad» al PP para investir a Prieto. Al no conseguirla, han dejado pasar al PNV.
Según Rajoy, esta decisión es « grave» y responde a una estrategia del PSOE de evitar gobiernos populares, «aunque eso signifique ceder poder a los nacionalistas, moderados o radicales», dijo en alusión al hecho de que el PNV de Álava sea afín a Egibar.
Esta valoración fue contestada por el propio José Luis Rodríguez Zapatero. El líder del PSOE consideró «una exageración» decir que un gobierno del PNV suponga «un riesgo para nada». Además de asegurar que por parte de los populares «no ha habido un gran interés» para «concertar», resaltó la actitud «siempre muy positiva y muy constructiva» de su partido al haber apoyado los gobiernos del PP en la Diputación y el Ayuntamiento de Vitoria durante ocho años, además de respaldar ahora a los populares para conseguir la presidencia y otro segundo puesto en la Mesa de las Juntas Generales.
Ya en el ámbito local, los populares alaveses acusaron a los socialistas de «apartar a su partido del constitucionalismo». El presidente del PP de Álava y ex alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, señaló que no apoyaron la investidura de Prieto después de que éste hubiera pactado «el apoyo de un grupo federalista como EB» y tras pretender sin éxito el respaldo de un partido «independentista como Aralar». Además, censuró la actitud «soberbia y despectiva» de Txarli Prieto hacia el PP. Por su parte, Javier de Andrés afirmó que la única opción constitucionalista» era su candidatura.
«Asegurarse la poltrona»
Por su parte, ANV -4 escaños- quiso puntualizar ayer que su disposición a votar a Xabier Agirre con tal de evitar una eventual investidura de Prieto «no significa que demos por bueno el Gobierno del PNV». El portavoz del grupo juntero, Aitor Bezares, volvió a calificar de «bochornosa» la sesión porque «vimos cómo los diferentes partidos estaban dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de asegurarse la poltrona».
Según Bezares, Agirre es diputado general «gracias a la Ley de Partidos» porque ANV reivindica el segundo escaño de EA.






