En su artículo 'Portugal en Iberia' de 19-07-07, a su colaborador Joaquín Roy le ha traicionado el subconsciente. Solamente ver sus últimas palabras sobre «visitar Portugal hablando en voz alta, en español», da idea de la soberbia que embarga a muchos a este lado de la raya cuando van a casa del vecino. Apoyándose en una opinión de José Saramago y en una idea mil veces enunciada -la Unión Ibérica-, utilizando todos los tópicos sobre Portugal existentes en España y tirando de estadísticas y libros de historia, quizá quiere indicarnos que, debido a la actual superioridad económica española, Portugal debiera integrarse en ese ente llamado Iberia, ¿y agradecido por ello!
¿Le suena de algo Aljubarrota? ¿Conoce la causa de la primitiva alianza de Portugal con Inglaterra? ¿Sabe por qué la Praça dos Restauradores, en Lisboa, se llama así? Cuestiones todas ellas relacionadas con el imperialismo castellano. ¿Cómo no van a ser distantes y prudentes respecto a España con este panorama! Si antaño se les quería anexionar por las armas y los matrimonios de Estado -como el señor Roy reconoce en su artículo-, ahora se quiere hacer por la vía económica y también por opiniones como la que expresa en su artículo.