La alcaldesa, Loly de Juan, justificó este paso, que ha costado 3.000 euros a las arcas municipales, alegando que el equipo de gobierno «considera que el municipio es suficientemente importante» como para estar representado. La oposición criticó la medida: «Es un movimiento de simbolismos innecesario», aseguró el portavoz de EB-Aralar, Arturo Muñoz, que fue secundado desde el público por su compañero de coalición, Zigor Isuskiza.
«La medida sólo crea confrontación en unos momentos en los que es fundamental la mesura», advirtió. Por su parte, la portavoz del PNV, Jasone Valle, valoró que el paso se toma «con prisas y por la puerta de atrás, cuando Basauri tiene suficiente con estar presente en Eudel».









