Según la propuesta presentada por Fayyad, que deberá ser aprobada por el Parlamento antes de ser implementada, se buscará una solución al problema de los más de cuatro millones de refugiados palestinos, basándose en las resoluciones de Naciones Unidas.
Aunque Malki se negó a comparar el nuevo plan con otros anteriores, dijo que éste reconoce los acuerdos firmados con Israel y no hace un llamamiento a la lucha armada o la violencia.
La propuesta no pide la lucha armada como ocurrió en iniciativas anteriores y en su lugar habla de «lucha popular nacional», activismo y demostraciones políticas contra la «ocupación» israelí. Es la primera vez que una iniciativa no incluye la palabra 'mukawama', que en árabe significa 'resistencia' y está asociada a la lucha armada declarada por Arafat a Israel, cuando se creó la Organización para la Liberación de Palestina, en los años sesenta.
Liberación
El líder Yaser Arafat dijo en varias ocasiones que la «lucha armada debe continuar hasta la liberación de toda Palestina» y hasta el «establecimiento de un Estado laico plural en que ningún grupo oprima a otro».·El plan de Fayyad pide, además, la aceptación de la iniciativa árabe de paz, que a grandes rasgos ofrece el reconocimiento y la paz con Israel a cambio de la devolución de los territorios ocupados en 1967 y el retorno de los refugiados palestinos.
El portavoz del movimiento islamista Hamás, Ayman Taha, dijo respecto a la propuesta, que «ninguna decisión puede acabar con la resistencia a la ocupación», informó la radio israelí. Hamás asumió el control de la franja de Gaza en junio de este año después de violentos enfrentamientos con Al-Fatah, lo que dio lugar a la formación de un gobierno de emergencia por parte del presidente palestino, Mahmud Abbas.
Según el nuevo plan, el Gobierno de Fayyad «terminará con la 'anarquía' y evitará que sus ciudadanos se desplacen armados por las ciudades palestinas».






