Para la conversión de los contratos citados en indefinidos, señalaron fuentes de Comisiones Obreras, la caja exige, además, la aceptación por las centrales de condiciones de trabajo para los afectados inferiores a las recogidas en convenio -un nivel salarial que no existe y sin derechos de promoción por antigüedad-, lo que es considerado por los sindicatos presentes en la mesa de negociación -CCOO, ELA, LAB y ASPEM- como la creación de un «limbo laboral» de «dudosa legalidad».
Los afectados por esta polémica son trabajadores en prácticas de las nuevas oficinas de la caja abiertas en otras comunidades, que al cumplir los dos años, y tras haber pasado varios «filtros» de aptitud, según CC OO, deberían ser integrados en la plantilla. Los sindicatos, en una nota distribuida entre la plantilla, aseguran que no pueden «dar su visto bueno a semejante tropelía».
Además, anuncian que preparan una «campaña de denuncia» sobre este asunto y alertan del riesgo que representa esta política de la dirección de la entidad, porque supone «descapitalizar de profesionales las oficinas por un ataque de prepotencia».
Respuesta de la caja
Por su parte, la BBK, en una comunicación interna, admite que mientras no se logre un acuerdo satisfactorio» no se realizarán «nuevas contrataciones fijas sujetas a convenio», a partir del 1 de agosto, fecha en que empiezan a cumplir dos años los trabajadores en prácticas citados. Los sindicatos, con su actitud, acusa, «rechazan hacer fijos a los trabajadores temporales».
En su documento, la BBK reconoce que apuesta por un nuevo sistema de ascensos por antigüedad, equiparable al de sus competidores, que «premie el desempeño». También aboga por suprimir otras ventajas «obsoletas». Sin un convenio que que tenga en cuenta «las nuevas realidades», añade, será «inviable llevar adelante en condiciones de competitividad los planes, proyectos e inversiones de la Caja», cosa que «imposibilita la creación de empleo y la conversión de los contratos temporales en fijos».






