El banco Santander ha logrado unas plusvalías netas de 600 millones de euros con la venta a ING por 950 millones de algunas de sus negocios de pensiones públicas en América Latina. Un dinero que ayudará afrontar la compra de ABN Amro junto a sus socios Royal Bank of Scotland y Fortis, una operación para la que los accionistas del banco aprobaron ayer la financiación pertinente. El presidente de la entidad, Emilio Botín, aseguró que «no piensa» en la jubilación y señaló a Europa del Este, China e India como próximas zonas de expansión del grupo.
Las plusvalías logradas con la venta anunciada ayer se suman a los 4.000 millones de euros de la ampliación de capital y los 5.000 en obligaciones convertibles que aprobó la junta general extraordinaria de accionistas. A este dinero se sumarán los 1.400 millones que el banco esperar lograr con la venta de todos sus inmuebles en España, en los que 'vivirá de alquiler'. Todo para pagar el asalto al ABN, en el que compiten con Barclays. El consorcio ha ofrecido 71.100 millones de euros, de los que 19.900 recaen en el Santander.