Desde el Ministerio de Economía y Hacienda se justificó esta estimación para el PIB, superior en cuatro décimas a la anterior, en el «dinamismo» que desde 2006 muestran los datos económicos del país, y que se ha traducido en que «el esperado ajuste gradual» en el consumo privado y la construcción «esté siendo más moderado de lo previsto», mientras que la inversión en bienes de equipo «mantiene su fortaleza». Esta tendencia se ha visto favorecida, a su vez, por la mejora de las perspectivas de crecimiento mundial y de la Unión Europea.
Este 'optimismo' de 2007 será menor para el próximo año -en que el PIB crecerá 'sólo' un 3,3%-, según reconoció el propio Rodríguez Zapatero, quien por 'cosas del guión' -hacer balance de la labor del Ejecutivo en el primer semestre- ejerció ayer de portavoz económico improvisado. El presidente destacó que este año se han «consolidado» dos rasgos que «corroboran la transición hacia un nuevo modelo de crecimiento».
Primero, su composición será «más equilibrada», con una demanda nacional más contenida y una menor contribución negativa del sector exterior, al moderarse la diferencia de avances entre las exportaciones e importaciones.
Productividad
El cambio de ciclo se apreciará también en que predominará la actividad industrial sobre la construcción. El repunte de la productividad -que pasará del 1% al 1,1% en 2008 frente al 0,8% de 2006-, tan «singular» como «pequeño» en comparación con otros países europeos, advirtió el presidente del Gobierno, es otro de los elementos que ayudará a cambiar el modelo de crecimiento, que, por contra, tendrá un incremento más moderado en la creación de empleo -del 2,8% se pasará al 2,2%-.
En términos nominales, el PIB crecerá este ejercicio un 7,1% y un 6,7% el próximo, lo que evidencia que el Gobierno no termina de fiarse de la evolución de la inflación. Incluso se plantea que en 2008 crezca un poco más (un 3,4% frente a un 3,3%). La evolución alcista de los precios será el principal riesgo interno para la economía española, mientras que el externo llegará de su déficit, marcado por el alza del petróleo.






