
A pesar de estas declaraciones, que parecen condenarle al banquillo o a la grada, en el peor de los casos, el meta de Fuenmayor ha rechazado la oferta que le presentó el Zaragoza, que le había puesto de plazo hasta ayer para que contestase. El utrerano, además, anunció que «en un corto plazo» habrá noticias sobre los descartes y las incorporaciones. Y en otro punto de su comparecencia se referió a la defensa (Alberto Morgado) y a la delantera (Joseba Llorente y Santi Ezquerro), además de reiterarse en lo apuntado poco antes sobre el meta.
La prioridad de Caparrós siempre ha sido apuntalar la portería. Ya en las primeras conversaciones que mantuvo con Fernando García Macua, el técnico puso encima de la mesa del actual presidente la necesidad de reclutar a un guardameta. Desde ese momento, el letrado y su grupo de trabajo se lanzaron a la contratación de Gorka Iraizoz, primero, y de Manuel Almunia, después. La segunda opción se desechó debido a las grandes apetencias económicas del pupilo de Arsené Wegner en el Arsenal, que tasó en un millón de euros al navarro.
En esta tesitura, Iraizoz se convirtió en la única opción viable. O él o nadie. Al contrario de lo que ocurrió con Almunia, en este caso el problema surge en su club de origen. El Espanyol no está dispuesto a desprenderse del navarro, como publicó EL CORREO, por menos de cuatro millones e Iñaki Lafuente, objeto de deseo de Ernesto Valverde para que sea suplente de Kameni. El futbolista 'periquito', en un intento de presionar a su equipo, ya ha dejado claro la ilusión que le haría vestir la zamarra rojiblanca por encima de otras propuestas que tenía, como la del Zaragoza.
De hecho, cuando conoció el gran interés que despertaba Iraizoz en Ibaigane, el cuadro maño contactó con Dani Aranzubia. En un primer momento, la salida del riojano y la llegada de Iraizoz parecían inminentes. Con el paso del tiempo, sin embargo, el campeón del mundo sub'20 comenzó a recular a pesar de que, en líneas generales, estaba conforme con la propuesta aragonesa: en el salario, similar al de Bilbao, aunque ligeramente inferior (alrededor de un millón) y en la duración (cuatro cursos con opción a un quinto).
«No se quiere ir»
Pero Aranzubia ha dado marcha atrás, al parecer de manera definitiva. Primero porque está a gusto en Bilbao. «No se quiere ir», comentó a este periódico un compañero. Y también porque en su contrato con el Athletic tiene pactada una indemnización en caso de que su vinculación -que acaba el próximo año- no sea prolongada. Y la directiva no está dispuesta a efectuar este desembolso. De todas maneras, las palabras de Caparrós -«queremos a un portero»- confirman que tanto el riojano como Lafuente van a disfrutar de pocos minutos este curso.
Pero la del portero no va a ser la única incorporación a «corto plazo». El preparador aseguró que si se habla de algunos jugadores es «porque se está moviendo de verdad». «Pero no hay que precipitarse», sugirió, para luego justificar estos fichajes: «Estoy contento con la gente, pero la competición es muy exigente y queremos meter más nivel de exigencia en todos los puestos». Por otra parte, el andaluz adelantó que los descartes serán inminentes, antes de que el próximo 1 de agosto, miércoles, el Athletic vaya a Holanda. Sin embargo, puede que alguno de los 'cortados' acuda a la concentración de Papendal.








