
Villepin, a su llegada a los juzgados de París. /REUTERS
El ex primer ministro francés Dominique de Villepin se ha convertido hoy en el cargo público formalmente imputado en el llamado
caso Clearstream, un escándalo de corrupción en el que están envueltos varios políticos, por "complicidad en denuncia calumniosa" y otros delitos. La trama, organizada hace años, trató de cerrar la carrera hacia el Elíseo del actual presidente francés, Nicolas Sarkozy.
La conspiración se hizo patente pocos meses después de que Sarkozy se constituyese en enero de 2006 como parte civil en la investigación judicial sobre una maquinación que salpicaba al ahora presidente y otros políticos e industriales franceses, entre ellos el actual candidato de la UE a director del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn.
El escándalo detonó en 2004 con la filtración a la prensa de unos listados (falsificados, como se demostró después) de cuentas bancarias de la sociedad luxemburguesa Clearstream. En aquel momento, Sarkozy era ministro de Economía y Finanzas y firme aspirante a la sucesión, un cargo al que fue desplazado por el presidente Jacques Chirac, quien le sacó de Interior para ubicar a su fiel Villepin, quien posteriormente se convertiría en primer ministro.
Ficheros de remitente anónimo
Esos ficheros fueron enviados de forma presuntamente anónima a un juez que investigaba las comisiones ilegales pagadas por la venta a Taiwán en 1999 de seis fragatas francesas. Las pesquisas emprendidas por ese magistrado concluyeron que esos listados que le había entregado personalmente el ex vicepresidente de EADS Jean-Louis Gergorin, allegado de Villepin, eran falsos, lo que dio pie a la apertura del sumario por denuncia calumniosa que instruyen ahora los jueces Jean-Marie d'Huy y Henri Pons.
La comparecencia de hoy de Villepin ante el juez ha sido la segunda, ya que en diciembre de 2006 fue interrogado durante 17 horas tras la aparición de su nombre en unas notas del general Philippe Rondot, un experto en espionaje ya jubilado y testigo clave en este caso En aquellas notas incautas a Rondot quedaba claro que Villepin le encargó a principios de 2004 -cuando era ministro de Asuntos Exteriores- una investigación paralela sobre los listados de Clearstream y que le había pedido total confidencialidad.
"Si aparecemos, el PR (presidente) y yo, saltamos", le habría dicho Villepin a Rondont en aquella entrevista, según las notas que entonces tomó el general y que sugerían una supuesta implicación además de Chirac, algo que éste también ha negado. Tras la comparecencia de diciembre pasado, Villepin , entonces primer ministro, había quedado al margen de la investigación, pero la recuperación por expertos informáticos de unas notas que el general Rondot había borrado de su ordenador le ha vuelto a situar en la primera fila de los sospechosos.