Mientras que en la pasada legislatura, PNV, EA y EB conformaron un fiel equipo de gobierno en la localidad costera, tras las elecciones de mayo el nuevo reparto de fuerzas y las opiniones dispares de los candidatos de PNV y EB, Imanol Landa e Iñaki Urkiza, ha hecho que el pacto no se reedite y que la formación de Madrazo se convierta en la fuerza más débil de la oposición.
El peneuvista Landa ha desoído las directrices que ha marcado hasta la saciedad el titular de Vivienda del Gobierno vasco, quien rechazaba construir menos de 8.000 pisos en Andra Mari «porque son necesarios», argumentó. Según Madrazo, «hay miles de solicitantes en Etxebide y hay que responder. El número de viviendas planteado es asumible porque está en la franja intermedia del Plan Territorial Parcial y hay que aprovechar el suelo». Su viceconsejero, Javier Dean, llegó a asegurar en el fragor de la polémica que su Departamento no cedería «frente al chantaje de unos cuantos particulares», refiriéndose a los vecinos afectados.










