
Flórez García llegó a las dependencias judiciales pasadas las diez y media de la mañana, escoltado por varios policías, esposado y oculto bajo una chaqueta. Durante su comparecencia, que se prolongó más de siete horas, la Fiscalía de Tenerife le acusó de vender información clasificada a un país extranjero. A las ocho de la tarde llegaba a la cárcel en un vehículo de la Guardia Civil. Según reveló el martes el director del CNI, Alberto Sáiz, en la primera rueda de prensa convocada por la 'Casa' en toda la democracia, el antiguo suboficial del instituto armado actuó como agente doble desde 2001 hasta 2004, periodo en el que desveló identidades de compañeros, operaciones de contrainteligencia y otras informaciones sobre procedimientos del espionaje español. Nunca material que pusiera en peligro la seguridad nacional, puntualizó Sáiz.
Roberto Flórez, de 42 años, es una persona muy conocida en Puerto de la Cruz, donde reside desde que dejó el CNI, por su faceta de formador y las charlas que imparte a asociaciones de vecinos. Según la agencia Efe, el ex espía se publicita en una página web como mediador y experto en análisis y transformación de conflictos y políticas de seguridad pública. El presunto 'topo' avala su «amplia experiencia» en la gestión de situaciones de crisis con los «más de quince años» que trabajó en los «servicios de información e inteligencia de España».
«Máximo rigor»
El fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, señaló ayer que existen «pruebas suficientes» para sustentar la acusación de traición, y anunció que su oficina actuará «con el máximo rigor» ante lo que considera «un hecho gravísimo». Asimismo, apuntó la posibilidad de que, una vez que se practiquen las primeras diligencias, la investigación se traslade a un juzgado de Madrid, puesto que «los hechos se cometieron desde la sede del CNI».
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores explicó que, «por el momento», no dispone de «elementos» que justifiquen la adopción de medidas diplomáticas por el caso. El ministro, Miguel Ángel Moratinos, dijo no tener «nada que comentar» sobre este asunto, por estar en manos de los juzgados y del CNI. Fuentes de su departamento consideran «prematuro» emprender ciertas acciones cuando no se conocen todas las circunstancias del caso, sobre el que la Embajada rusa en Madrid también rehusó hacer «ningún comentario» hasta que se «aclare» la situación.
Precisamente ayer, Moratinos y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, mantuvieron una conversación telefónica sobre las relaciones entre ambos países y la próxima cumbre bilateral, según informó la Cancillería rusa.






