En los 64 kilómetros que separan ambas localidades, se instalará en las estaciones -seis en total- «nuevos enclavamientos electrónicos de última generación» y líneas de control de tráfico centralizado (CTC). Esto permitirá regular toda la circulación desde el Puesto de Mando Central de Bilbao e incrementará la seguridad «de forma notable», apuntaron desde la entidad pública.
Las obras incluyen también la instalación de bloqueos automáticos en vía única en todo el tramo, en sustitución de los actuales bloqueos manuales, que, además de contribuir a mejorar los niveles de seguridad del tráfico, doblarán la capacidad de la línea. Por último, se construirán edificios técnicos en todas las estaciones, además de adaptarse los equipamientos de transmisión por fibra óptica, entre otras actuaciones.








