Vecinos alertaron a la Policía de que cuatro personas se estaban bañando en el complejo. Eran las 1.50 horas de la madrugada. Los agentes les pillaron 'in fraganti' y procedieron a su identificación. Pero media hora más tarde una nueva llamada alertó a la guardia urbana de que otro chico había cometido la misma infracción. Además, había una máquina de helados tirada en el suelo, por lo que este joven será imputado por los daños materiales que causó.








