Para empezar, en el adosado de la urbanización Monte Alto se ha hallado un inquietante arsenal: dos subfusiles, una pistola, un revólver y cuatro granadas de mano, que se suman a las armas -un subfusil y dos pistolas- intervenidas en el momento del arresto. Los expertos en balística han de cotejarlos ahora con la munición empleada en los golpes de 'El Solitario' y, muy especialmente, con la que mató a dos guardias civiles en Castejón (Navarra) en junio de 2004. En el domicilio también había una bolsa con una gorra y una barba postiza, su disfraz habitual.
En el pabellón industrial de Pinto, Jaime Giménez Arbe ocultaba diversas piezas de un 'Suzuki Samurai', que hacen pensar a los encargados del caso que el sujeto desguazó el vehículo desde el que había tiroteado a los guardias. Los todoterrenos 'Suzuki' llegaron a convertirse en una auténtica obsesión para los investigadores, ya que 'El Solitario' había utilizado dos coches de la misma marca -o quizá el mismo, repintado- en sus asaltos a sucursales bancarias. Las fuerzas de seguridad siguieron la pista a más de 50.000 unidades de 'Suzuki' matriculadas en un periodo determinado.
En la nave también han aparecido ocho máscaras de escayola moldeadas a partir de la propia cara de Giménez Arbe. Al parecer, las empleaba como base para fabricar otras de látex, que después deformaba y utilizaba para camuflar sus rasgos. Además, guardaba una amplia colección de matrículas falsas de España, Portugal y Reino Unido -con notas que recogen dónde estaban los vehículos de los que copió la numeración- y mapas detallados de los lugares donde ha cometido delitos. Fuentes de la investigación han destacado que 'El Solitario' planeaba sus acciones con gran minuciosidad e incluso solía pasar la noche anterior a los atracos en el entorno de las localidades donde estaban sus objetivos.
Los agentes que han ido completando el puzle de 'El Solitario' describen al sujeto como un autodidacta con la casa llena de libros, sobre disciplinas tan diversas como la fabricación de explosivos o el cultivo de plantas. También ha reunido una notable discoteca, con preferencia por guitarristas como Eric Clapton o Chuck Berry. Él mismo toca la guitarra acústica.
Ante el juez
Giménez Arbe compareció ayer ante un juez de Figueira da Foz, la localidad costera del norte de Portugal donde fue detenido la víspera. El detenido, con chándal azul, parecía aturdido mientras un agente le sujetaba por el cuello para introducirle en el tribunal. Las importantes medidas de seguridad no lograron impedir que varios curiosos se acercaran para insultarle. Tras tomarle declaración, el juez decretó su ingreso en prisión provisional y lo envió a la cárcel de Coimbra.
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, dio cuenta ayer del proceso que llevó a identificar al delincuente. A raíz del atraco más reciente, cometido el 18 de mayo en la Caja Rural de Toro (Zamora), los encargados del caso tomaron la determinación de «insistir en el tema de la colaboración ciudadana». Y la estrategia dio resultado, puesto que «se recibieron informaciones» que llevaron al convencimiento de que Giménez Arbe era el atracador. A partir de ahí, el sujeto tuvo «un auténtico ejército de policías y guardias civiles siguiéndole la pista muy de cerca», explicó Mesquida.
El director recordó que se trataba de «una persona muy peligrosa que no iba a dudar en usar las armas». De hecho, hizo amago de disparar en el momento de su arresto, pero el dispositivo policial «era tan numeroso» que «se vio impedido» de sacar el arma del maletín.








