Goirigolzarri reiteró lo ya expresado por Jove, que se ha convertido de la noche a la mañana en primer accionista individual de BBVA tras un desembolso cercano a los 3.200 millones de euros. "La compra es una inversión financiera, el señor Jove no desea entrar en el consejo de administración y su apuesta es a largo plazo", destacó el consejero delegado. Según fuentes conocedoras de la operación, el ex propietario de Fadesa se ha comprometido a permanecer en el capital del banco durante cinco años.
El 'número dos' de BBVA evitó comentar de forma explícita si la aparición en escena de Jove anula el riesgo de una eventual operación hostil contra el banco aunque, sin embargo, señaló que "la mejor defensa contra ese peligro es la entrega de resultados y la creación de valor". El mercado ha entendido que la llegada del empresario refuerza la posición del presidente del banco, Francisco González, pues entre ambos existe una muy buena sintonía.
Al repasar los resultados, Goirigolzarri subrayó la enorme capacidad de crecimiento del banco en mercados como el asiático y el estadounidense, en los que acaba de entrar con la compra de Compass y la participación en Citic Group. En los seis primeros meses y sin tener en cuenta los extraordinario, la entidad logró un margen de explotación de 4.872 millones de euros, lo que representa un incremento anual del 20,2%. Repunte que se sustentó en el buen comportamiento de los ingresos recurrentes. España y Portugal registraron un avance de ese ratio del 20,6% hasta los 2.021 millones y del 28,3% en el beneficio atribuido, que ascendió a 1.172 millones.
La diferencia entre ingresos y gastos de BBVA, destacó el consejero delegado, continúa aumentando. Algo que ha permitido que la eficiencia se sitúe a cierre de junio en el 41,6% frente al 44,3% del primer semestre del pasado año. El negocio en México y Estados Unidos aumentó su margen de explotación hasta 1.783 millones y su beneficio atribuido un 25%, hasta los 949 millones.
Hipotecas
La cartera crediticia de BBVA mantiene una "alta calidad", dijo Goirigolzarri, quien restó importancia al mínimo repunte de la tasa de morosidad, que pasó en un año del 0,82% al 0,86%. Explicó que este aumento se debe a la mayor actividad de la financiación al consumo, las tarjetas de crédito y los créditos a las pymes, más rentables pero también más susceptibles de algún impago.
Sobre el parón del mercado inmobiliario y sus posibles consecuencias para el banco, Goirigolzarri reconoció una "ligera desaceleración" en el negocio de las hipotecas que, a su juicio, no está expuesto a las nuevas condiciones del mercado. Del conjunto de estos créditos, dijo, el 50% está concedido a compradores de pisos y sólo el 5% o 6% está en manos de promotores. Empresarios que, matizó, están en su mayoría especializados en primera vivienda.
Este beneficio, superior a lo pronosticado por los analistas, supondría una mejora del 20,4% interanual si no se tienen en sus cuentas las mencionadas plusvalías, ni singulares en el primer semestre.
Los créditos a la clientela crecieron el 20,9%, en tanto que los depósitos gestionados de los clientes se elevaron el 20,8%, con los principales márgenes de negocio creciendo más del 11%, especialmente el de explotación, que se incrementó el 25%.






