Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Política

reacciones sobre la consulta popular
Ibarretxe anuncia «grandes movimientos» políticos en los próximos cuatro años
El lehendakari, que recibió en Ajuria Enea a José Luis Bilbao y su equipo de gobierno, afirma que de aquí a 2011 «vamos a ver la paz» El diputado general recalca que «estamos todos en el mismo barco»
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Ibarretxe anuncia «grandes movimientos» políticos en los próximos cuatro años
AFECTO. Bilbao abrazó de forma efusiva a Ibarretxe. / J. ANDRADE
El lehendakari Ibarretxe hizo ayer su primera aparición pública en Euskadi -pasó casi toda la semana pasada de viaje oficial en Guatemala- tras la publicación del artículo en el que el presidente de su partido, Josu Jon Imaz, rechazaba la posibilidad de convocar una consulta popular mientras ETA no desaparezca y mientras no se haya alcanzado un acuerdo transversal sobre el marco jurídico-político vasco. Aunque no hizo mención directa al asunto, el jefe del Ejecutivo de Vitoria lanzó un nítido mensaje en presencia del recientemente reelegido diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, a quien recibió junto a su nuevo equipo de gobierno en su residencia de Ajuria Enea. Los próximos cuatro años que Bilbao ocupará el sillón foral, dijo Ibarretxe, «no son años cualesquiera». En ese plazo, anunció, «este país va a ver grandes movimientos en términos políticos e iniciativas políticas de calado para definir nuestro futuro».

Ibarretxe no concretó en qué consistirán esos pasos cruciales que, previsiblemente, podría dar él mismo como lehendakari -al menos hasta la primavera de 2009-, no pronunció la palabra 'consulta' ni aludió tampoco a su plan, como venía haciendo en las últimas semanas, antes del aldabonazo de Imaz para frenar las cada vez mayores expectativas que tanto el propio presidente vasco, de forma ambigua, como sus más explícitos socios de EA y EB estaban generando sobre la convocatoria de un referéndum esta legislatura que forzase una reedición del fallido proceso de paz. Pero, a cambio, pasó a poner adjetivos -«grande» y «de calado»- a la iniciativa política que viene reivindicando «más que nunca» desde que ETA decidió en junio poner fin al alto el fuego.

Pese a la decisión de la banda terrorista de retomar la violencia, el lehendakari se mostró convencido de que «el ciclo de ETA se ha terminado para siempre», aunque todavía «pueda darnos enormes y bárbaros disgustos», lo que le llevó a afirmar que, también de aquí a 2011, «vamos a ver la paz». «Vosotros vais a ver desde el consejo de gobierno ese final», les dijo Ibarretxe a Bilbao y a sus diputados forales.

Estos fueron los dos principales mensajes -de peso, aunque inconcretos- que quiso lanzar ayer Ibarretxe, ante un José Luis Bilbao que le abrazó efusivamente, le brindó su apoyo público frente al proceso judicial que muy posiblemente le obligará a sentarse en el banquillo por reunirse con Batasuna y que se esforzó en dar una imagen de unidad y armonía interinstitucional en el camino para avanzar hacia la llamada normalización política.

«Las tres íes»

El lehendakari también aprovechó para exponer su tesis de «las tres íes» en las que, a su juicio, debe basarse la acción política: «Innovación, identidad e igualdad». También en esta parte de su exposición remachó algunos de sus mensajes tradicionales, como la necesidad de habilitar cauces novedosos de «participación democrática» o su convencimiento de que las reivindicaciones identitarias resultan hoy plenamente vigentes y modernas si no suponen el rechazo a otras culturas. No olvidó su habitual defensa de los derechos de las mujeres, como «derechos humanos» que son.

Tras dejar sentado que «la especie humana existe porque ha innovado y seguiremos existiendo si somos capaces de innovar», Ibarretxe abogó por aplicar este principio también a la política y acortar así la «distancia» entre los representantes de partidos e instituciones y la ciudadanía. Para luchar contra esa desafección, instó a explorar -una vez más, sin detallarlos- «nuevos esquemas de participación democrática» que permitan a los políticos, subrayó, «conocer qué es lo que quieren nuestras sociedades».

También lamentó que desde determinadas instancias se «menosprecie» el «concepto de identidad» y lo defendió como uno de los pilares de la acción de gobierno con una de sus frases redondas -«se puede amar lo que se es sin odiar lo que no se es, pero no se puede ser nada en esta vida si no amas lo que eres»- y recordando párrafos de Gandhi. Por eso, prometió seguir defendiendo la lengua, la cultura y las señas de identidad vascas para que «tengamos nuestro lugar en el mundo». Y advirtió: «No permitiremos que ni el Estado español ni ninguna otra entidad lo impidan».

Bilbao, por su parte, se esforzó en mitigar cualquier sombra de soledad sobre la figura de Ibarretxe tras la polémica en torno a sus divergencias con Imaz y le ofreció el respaldo incondicional de la institución que preside, antes de subrayar que «estamos todos en el mismo barco, en la misma trainera y remamos todos hacia el mismo destino». «Somos unos remeros más en ese barco que tú estás pilotando», subrayó el jefe del Ejecutivo vizcaíno, que atribuyó a Ibarretxe y a su Gabinete la responsabilidad de «liderar las labores de pacificación y normalización» -subrayó además que están «en buenas manos»- aunque hizo extensiva la tarea también a «los partidos», en línea con el mensaje oficial del EBB del PNV.

También tuvo Bilbao calurosas palabras de apoyo ante el «infame» proceso judicial contra Ibarretxe por un presunto delito de desobediencia, lamentó la «vergüenza democrática y política» que supone y le brindó todo su respaldo «personal e institucional» en ese trance.
Vocento
SarenetRSS