
SUS DATOS
LAS FRASES
En lo que va de 2007, Juez ha despuntado en Cantabria -donde fue segundo- y subió al tercer cajón del podio en Berriatua y en el Gran Premio de Camargo. No ha podido estrenar su palmarés pero no se desespera y trabaja para afrontar lo que resta de temporada en las condiciones óptimas. El vitoriano cumple ya su sexto año compitiendo entre aficionados. A sus veintitrés años ha militado en el Ruta Europa, el Serbitxu y el Bidelan, escuadra en la que corre desde 2005. Conoce esta categoría como pocos y sabe que puede sacarle mayor provecho.
Salto a profesionales
El veterano corredor espera cambiar pronto los torneos de aficionados por los profesionales. Una opción con la que sueña en un plazo máximo de un año porque, como él reivindica, «los mayores también necesitan ese salto de calidad». Si ese momento no llegara, tendría que reflexionar sobre su futuro. Sus estudios superiores de automoción aseguran a Juez un hueco en el mercado de trabajo, pero por el momento no puede pensar más allá de las dos ruedas. Tampoco quiere.
La ilusión de este vitoriano por el ciclismo tardó en fraguarse. Fue su padre, muy aficionado a este sufrido deporte, el que metió tanto a él como a su hermano en este mundo. «Empecé con ocho años obligado, poco a poco me fue gustando y ya no lo quise dejar», recuerda Juez, que lleva quince años montando en bicicleta. El corredor del Bidelan sigue en la distancia el Tour de Francia, que afronta su recta final en los Pirineos. Dice ver bien a los corredores vascos, con Astarloza al frente, que «está salvando bien las papeletas». Se antoja lejana la participación de Carlos Juez en la 'Grande Boucle' pero no es ése su sueño: «Donde me gustaría estar es en las clásicas de primavera».







