
La imagen del joven primer edil fue la gran novedad del festejo, ya que, durante los últimos 16 años, «el honor» le había correspondido a su antecesor en el cargo, Juan Carlos Goienetxea, de EA. «He tenido que ceder el testigo porque así lo ha elegido el pueblo», aseguró el ex alcalde, no sin cierta nostalgia.
Legarreta, por su parte, reconoció su alegría al cumplir con una tradición que es «todo un honor para un bermeano».
El lanzamiento tuvo lugar sobre las 12.15 horas. Cuenta la leyenda que bermeotarras y mundakarras se jugaron la isla en una regata y que Elantxobe fue el juez de la competición. La victoria fue para los 'txos'. Por eso ayer, el máximo mandatario de la villa marinera volvió a reivindicar su soberanía al grito de 'Horraino heltzen dira Bermeoko itzuinak' ('Hasta ahí llegan las goteras de Bermeo'). El primer edil quiso, además, defender una fiesta que «siempre ha sido de Bermeo y siempre se ha atribuido a Elantxobe».








