-¿Tras las últimas detenciones, cuál es la situación de ETA?
-ETA sigue en una situación de debilidad pero conserva su capacidad de causar daño. En ese sentido, hay que felicitar a las fuerzas de seguridad, que han realizado unas brillantes actuaciones para garantizar la libertad del conjunto de la ciudadanía. Para mí es un honor dirigir en el País Vasco a la Guardia Civil y al Cuerpo Nacional de Policía.
-¿Por qué ETA rompió la tregua?
-Tenía unas pretensiones inasumibles para un Estado de Derecho como es España. El proceder del Gobierno siempre ha sido el mismo. Primero la paz, y luego la política. El final dialogado es el cómo, no el qué.
-A la vista de lo que ha sucedido da la sensación de que la vía del diálogo es inútil con ETA.
-Se ha demostrado que es una vía complicada. Es un derecho y un deber de cualquier presidente de la democracia el acabar con la violencia. La responsabilidad de la ruptura es única y exclusiva de la banda. Y, frente a lo que se ha dicho, en ningún momento ha habido con una concesión.
-Pero, históricamente, los intentos de diálogo se han revelado inútiles.
-Esta experiencia demuestra que la única posibilidad de un final dialogado es aquella en el que la banda terrorista anuncie su autodisolución. Hasta entonces es imposible cualquier proceso de diálogo y sólo cabe la aplicación implacable de los mecanismos del Estado de Derecho para encarcelar a los dirigentes de esta banda.
-En el caso de las actas que reclama el PP, ¿no cree que si se hicieran públicas se eliminaría la posibilidad de utilizar ese tema como arma política?
-En estos temas hace falta una actuación responsable del partido de la oposición. Este proceso ha tenido características especiales. La primera, la autorización del Congreso al presidente. Y la segunda, la actuación del principal partido de la oposición. Todo lo que sea discrepar públicamente en esta materia es favorecer a los terroristas. Hay que hacer mucho y hablar poco.
-Pero, una vez conocido el resultado, ¿no cree que debe darse una explicación de lo que ha sucedido?
-Las explicaciones hay que ofrecerlas a nivel privado, porque son temas de Estado. Hay que ser muy prudente, repito. Las discrepancias sólo favorecen a ETA.
-¿Cree que se debería hacer autocrítica con algunos gestos como la semilibertad de De Juana o las reuniones públicas con Batasuna?
-En cada momento se han llevado a cabo las actuaciones que consideraba conveniente quien tiene que liderar la política antiterrorista. Todas las actuaciones del Gobierno han sido bienintencionadas, honestas y tendentes y acabar con la lacra del terrorismo.
-Pero algunos pasos que se han dado, como llevar el conflicto al Parlamento europeo, han respaldado postulados de la izquierda abertzale.
-Eso requiere una reflexión privada para sacar las consecuencias hacia el futuro. Punto. No comentaré mas porque todo lo que sea criticar en un tema como éste es contraproducente. Repito, la discrepancia favorece a los violentos.
-Algunas novedades del mensaje de ETA han sido los viscerales ataques contra el PNV. ¿A qué cree que se deben?
-Quizás a la posición de firmeza que ha mantenido Josu Jon Imaz y determinados líderes del PNV, al diferenciar la paz, como carácter previo, de la discusión política. El comportamiento de Imaz ha sido impecable.
-Josu Jon Imaz, precisamente ha cuestionado la consulta que defiende el tripartito y ha considerado una prioridad el combatir a ETA
-Respeto profundamente los debates dentro de los partidos y por eso creo que mi cometido no es entrar en ese tema.
Irresponsabilidad
-Sin embargo, parece que como delegado del Gobierno ha roto su luna de miel con los nacionalistas.
-Ha habido algunas manifestaciones del Gobierno vasco y del lehendakari que parece que están de acuerdo con la política antiterrorista del Gobierno de Madrid, pero no tanto. Están volviendo a la equidistancia. Condenan claramente la violencia de ETA pero hacen algunas reflexiones que suponen un cierto grado de irresponsabilidad. Cuestionar la política de penas del Código Penal, la política penitenciaria, la tipificación de delitos, etc...en estos momentos, es irresponsable. Declaraciones como las del consejero Azkarraga, al decir que al gobierno le preocupa más el derecho a decidir que la violencia de ETA, son una canallada y un desprecio a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a la Ertzaintza. Pero bueno, Azkarraga nos tiene acostumbrados a sus salidas de tono.
-Usted lo centra en Azkarraga pero el Gobierno vasco no ha cuestionado las palabras del consejero.
-Me resisto a pensar que esas reflexiones las comparte todo el Gobierno vasco. Se ha predicado que el actual Ejecutivo representa la centralidad, pero un Gobierno con Azkarraga y Madrazo no representa la centralidad ni la transversalidad que este país necesita.
-¿El delegado del Gobierno tendrá que enfrentarse a la consulta que impulsa Ibarretxe?
-El Estado de Derecho, ante una consulta que será ilegal -aunque no ha explicado cómo la pretenden hacer-, tiene que actuar para evitar un delito. Las leyes afectan a todo el mundo, incluido el lehendakari.
-¿Y cree que la va a convocar?
-Eso habrá que preguntárselo al lehendakari.Yo espero que se someta al ordenamiento jurídico.






