
Algunas parece que lo hacen a propósito. A Penélope Cruz y a su hermana me remito. Después de los años que les ha llevado a muchos convencerse de que son actrices, ahora van ellas y se meten a modistillas. La primera colección que han diseñado -o así- es de otoño-invierno. ¿Dónde iría usted a presentar, en pleno julio, una colección compuesta por pellizas, chaquetones de piel de conejo, gorros de lana y chaquetas de 'tweed' para que de verdad resulte creíble? Supongo que a las antípodas, donde por estas fechas corre un biruji que corta. Bueno, pues no. Las increíbles hermanas Cruz han elegido la tórrida Ibiza. ¿Quién dijo 'marketing'? ¿Quién se atreve a sostener que no es posible vender una sauna al mediodía en pleno desierto de Atacama? Cuando has sido la primera española candidata a un Oscar, tú vendes un abrigo de conejo en una playa ibicenca a más de treinta grados a la sombra como que te llamas Penélope. O Pe. O Pene... No, Pene no creo que la llame nadie. Al menos, no en horas lectivas. Ni siquiera en su casa a la hora de comer. Es un diminutivo atractivo, y sobre todo atrayente. Incluso, entrañable, pero queda raro en una chica; a no ser que la chica se llame Bibiana o La Veneno. En fin, que mueve a la confusión, desubica...
Woody, desubicado
Igual que desubica ver a estas dos mujeres de negro -el color que manda en la nueva colección de Pe y Mo- al borde de una playa sembrada de galletitas de chapapote... La desorientación del turista es total: ¿Pero esto es Ibiza o las Rias Baixas? ¿Y ésas son las rutilantes hermanas Cruz o dos abnegadas percebeiras? Porque, seamos sinceros, las Cruz cuando se visten de luto, con esos ojazos de un negro profundo y esas melenas oscuras al viento, parecen dos viudas sicilianas. Y a mí ese 'look' puede llegarme a gustar. Pero lo veo muy poco apropiado para un destino de playa.
Es como Woody Allen en Barcelona... No me pega. A la personalidad de Woody le van países como el suyo, donde pasan mucho de él y a diario le regalan argumentos para hacerse mirar la autoestima en el psicoanalista. Por eso tanta idolatría le tiene aturdido. Es una pena que no viva Vázquez Montalbán para que le aclare que en realidad no está rodando en Cataluña, sino en Polonia. Y los polacos «son gente noble, pero tremendamente posesiva», tal como afirma con su rigor habitual la bióloga, y ahora por lo visto socióloga, Ana Obregón.








