Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Política

lucha antiterrorista
La Policía francesa descubre los rostros de una decena de activistas de ETA no fichados
La imprenta clandestina desmantelada fabricó y renovó los papeles de los etarras durante la tregua
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
No están todos los que son. Pero sí son de ETA todos los que están. Con nombre y apellidos. Ficticios, eso sí. Y, a veces, su fotografía. Es un valioso fondo documental para la explotación policial. Fue confiscado a primeros de mes en las cercanías de París a dos presuntos activistas con el aparato de falsificación a cuestas. Llevaban ordenadores, discos duros, memorias informáticas, material de impresión, tintas especiales... Y carnés falsificados listos para el empleo. Los servicios antiterroristas galos conocen no pocas de las caras nuevas de ETA. Su álbum fotográfico de clandestinos se ha enriquecido con una decena de rostros de militantes no fichados a quienes se fabricó papeles durante la tregua no lejos de Disneylandia.

Al contrario de sus colegas españoles, los policías franceses no quieren dar excesiva publicidad a un hallazgo de gran potencial operativo. Prefieren entregarse a la callada labor de cruzar las identidades intervenidas con los registros de alquileres de alojamientos o locales, compras de materiales sensibles o altas en compañías eléctricas o telefónicas. Sin olvidar la no menos ardua tarea de poner nombre auténtico a los retratos fotográficos de los etarras desconocidos por no estar fichados al carecer de antecedentes policiales.

Un caso paradigmático de esta militancia inédita es precisamente el de Liher Rodríguez Aretxabaleta, uno de los presuntos falsificadores atrapados con las manos en la masa documental. Las autoridades españolas, que hasta la fecha no han facilitado ni su filiación ni su foto -EL CORREO la publica hoy por primera vez-, tardaron casi cuatro días en identificarlo. Las justificaciones dadas a la demora desvelaron que la Guardia Civil dispone de un archivo con 8.000 imágenes captadas entre integrantes de 'círculos radicales'. En una de ellas aparecía el 'señor X' de París, pero con un corte de pelo diferente y con pendientes.

Nacido el 25 de setiembre de 1979 en Bilbao, Liher Rodríguez fue sorprendido en plena mudanza junto a Iker Beristain Gutiérrez (Getxo, 1978) en los primeros minutos del pasado 3 de julio. Se habían parado junto al hotel Kyriad de Saint Thibault des Vignes cuando una patrulla de la Brigada Anti Crimen decidió identificarlos por la manifiesta sobrecarga de la furgoneta Peugëot Partner en la que viajaban. Los tres agentes de la BAC, para quienes los sindicatos profesionales han pedido una condecoración oficial, encontraron a bordo el prometedor filón antiterrorista.

A falta de un inventario exhaustivo, en el utilitario estaba reunido el equipamiento completo del perfecto falsificador: pantallas, procesadores y unidades centrales de ordenador, discos duros, memorias portátiles, dispositivos de almacenamiento masivo, disquetes, impresoras, planchas de impresión, tintes especiales, productos químicos... Buena parte de la documentación intervenida es auténtica y procede de robos, principalmente en vehículos, para servir de materia prima a los falsificadores.

De Italia y Reino Unido

También había carnés o pasaportes falsos, ya confeccionados o en fase de elaboración, de España, Francia y otros países europeos como Italia y Reino Unido. Entre el conjunto de fotografías de militantes, cerca de una decena son de personas hasta ahora totalmente desconocidas para los servicios especializados de la lucha contra ETA en Francia.

La policía gala ha recurrido a la colaboración ciudadana, mediante la publicación de los retratos de los arrestados en el diario 'Le Parisien', para tratar de localizar el escondite al que Beristain y Rodríguez se dirigían. Los investigadores sospechan que interceptaron el último viaje de una mudanza parcialmente efectuada y confían en que el nuevo casero se manifieste. El piso que acababan de abandonar, situado en un bloque de apartamentos, se encontraba vacío cuando acudieron a practicar el registro domiciliario.

En esa base logística de Champs sur Marne, a una veintena de kilómetros al este de París, funcionó durante algo más de un año una de las células encargadas de renovar los papeles de la militancia etarra en los catorce meses de alto el fuego permanente. Este cometido, fundamental para dar cobertura a la vida en clandestinidad, es competencia de Agiri Dokumentugintza Imprimakiak (ADI, 'Documentación de Certificados Impresos'), el nombre que recibe en clave interna el sub-aparato de falsificación. Su actividad, además de crucial, es intensa pues cada militante circula con varias identidades distintas declinadas en juegos completos de DNI, permiso de conducir y otras credenciales (policía, prensa, ministerios...).

Esta diversidad casi esquizofrénica obedece al imperativo de prescindir del estado civil que se considere 'quemado' por alguna razón o sospecha. Pero requiere cumplir unas reglas mínimas de seguridad para evitar contratiempos como el sufrido la semana pasada por Aritz Arginzoniz Zubiaurre, 'Artito', en Santander. Al ser controlado en la estación de autobuses llevaba en la mochila documentación inauténtica con su fotografía a nombre de Eder Y.P,, Fernando L.F., Aitor P.A. y Vicente G.F. Mostró a los policías el DNI falso con la primera de las cuatro identidades. Pero cuando los agentes, escamados por su nerviosismo, le preguntaron el nombre de los padres sólo acertó a balbucear: «ahí lo pone».

ETA pierde los papeles. Sus militantes, la memoria.
Vocento
SarenetRSS