
López ha entrado de lleno en la polémica suscitada en las filas socialistas tras la ruptura de las negociaciones del PSN con Na-Bai e IU para conformar un gobierno de «progreso» alternativo al de Miguel Sanz. Y lo ha hecho para decantarse del lado del sector más crítico de los socialistas navarros.
En una entrevista que hoy publica 'El Diario Vasco', el secretario general del PSE-EE resalta que corresponde a sus compañeros en la comunidad foral «decidir, pero yo hubiera hecho otra cosa». A su juicio, los ciudadanos navarros exigían un cambio de gobierno porque UPN y el PP «han jugado» con esta comunidad «de manera absolutamente desleal». Para López, los conservadores han usado Navarra como si los socialistas «la hubiéramos vendido a ETA». «Por eso se podía haber avalado y avanzado en ese cambio de gobierno. Yo hubiera sido partidario de un acuerdo con Nafarroa Bai», sostiene. Respecto a un posible pacto con UPN, López afirma que «no lo veo» porque es un partido que ha buscado «el abismo de la separación».
El líder de los socialistas vascos también se refiere a las negociaciones abiertas para dilucidar el nombre del próximo diputado general alavés, que se conocerá esta misma semana. En este sentido se muestra contundente y señala que la «única posibilidad» es que sea el candidato del PSE-EE, Txarli Prieto.
PNV
Sobre la polémica suscitada tras la publicación en este periódico de un artículo de Josu Jon Imaz en el que el presidente del PNV condicionaba la celebración de una consulta popular al fin de la violencia, Patxi López considera que es «evidente» que dentro de la formación jeltzale se han manifestado públicamente «dos posiciones diferentes» sobre este plebiscito, en alusión a Ibarretxe. Además, apunta que las palabras de Imaz reflejan «algo que los socialistas venimos diciendo desde hace mucho tiempo».
En la entrevista, López no se arrepiente de la reunión mantenida en julio del año pasado con una delegación de la izquierda abertzale, encuentro por el que está imputado y que puede ocasionarle el acabar sentado en el banquillo de los acusados. El líder de los socialistas vascos afirma que, «en las mismas circunstancias, lo volvería a hacer. Nuestro objetivo era intentar ayudar en el avance de la paz. Y no hay nada más noble en un político que esto».






