
Durante tres días, se mostraron al público diferentes aspectos que rodean al sexo en su vertiente más lúdica. Hasta La Casilla se acercaron muchos hombres, así como un alto número de parejas y mujeres, que disfrutaron de una oferta erótica variopinta, con espectáculos en vivo y concursos.
Para el director del evento, Carlos Resa, el Salón pasó de ser una apuesta empresarial privada a "una realidad para tener su cita anual en Bilbao". "La mejor sorpresa ha sido ver que han participado muchas chicas de público, porque era algo que no sabíamos con certeza, por ser la primera edición en esta ciudad", agregó. En su opinión, lo más destacado fue el ambiente, "divertido a la vez que respetuoso", y la cantidad de despedidas de soltero y de soltera que eligieron a Euskalsex como parte de la fiesta. También las clases de seducción y los juguetes eróticos recibieron una "buena aceptación" en Euskalsex , que ha sido el primer salón de estas características que se organiza en el País Vasco.









