Sin embargo, la bonanza que en opinión del presidente del Senado atraviesa actualmente el partido de los socialistas vascos no ha impedido que se le haya "maltratado una, dos y un millón de veces con todo tipo de descalificaciones", especialmente en Álava, y especialmente el PP. Ese "todo vale" que a su juicio dicho partido puso en práctica durante la campaña electoral cuestiona la gobernabilidad de la Diputación de Álava, a cuya presidencia aspiran el candidato popular, Javier de Andrés; el del PSE, Txarli Prieto, y el del PNV, Xabier Aguirre.
La llave del Gobierno de la Diputación la tienen los socialistas vascos puesto que, en función de la opción que decidan apoyar, podría haber un presidente del PP o del PNV. En este contexto los populares alaveses han ofrecido al PSE-EE "gobiernos compartidos" en el Ayuntamiento y en la Diputación, de forma que en el primero continúe como alcalde el socialista Patxi Lazcoz y en la segunda resulte presidente Javier de Andrés.
"Descalificación y ofensa"
Pero el presidente del Senado opinó que el PP, por cuanto recurrió a la "descalificación" al PSE como "norma" durante la campaña electoral, ha traspasado los límites dentro de los cuales debe desarrollarse la política. "Me resulta difícil estar todo el día escuchando la descalificación como norma y al día siguiente decir que tenemos que ir juntos como hermanos; hay que ser coherentes, en política no vale todo", afirmó. "No se puede -continuó- decir en campaña que el que no vote mi opción estará votando la de los terroristas, eso no se puede decir, es falso y ofende y yo, con eso, me he sentido ofendido, porque tengo familia, porque vivo allí y porque no estoy dispuesto a aceptar descalificaciones de quienes conocen muy poco la realidad vasca".
El presidente del Senado también analizó la situación de la lucha antiterrorista una vez clausurado el alto el fuego permanente declarado por ETA. Las detenciones a terroristas que se han producido desde entonces no son, para Rojo , "una consecuencia del alto el fuego" porque, apuntó, a lo largo de toda la legislatura éstas se han venido repitiendo hasta sumar más de 350. Sobre el proceso dialogado para el fin de la violencia etarra que emprendió el Gobierno, afirmó que en ningún momento han existido "concesiones" a la banda. "Cada uno ha estado donde debía: los jueces, la policía y la política". Todos, menos el PP: "No se puede discutir todo el día sobre terrorismo; mañana puedes gobernar y tendrás enfrente los mismos problemas y habrá que hacer cosas parecidas", aseguró Rojo , para quien el "valor más importante" de la lucha contra el terrorismo es "la unidad".
Balance positivo
Como presidente del Senado, y con sólo un periodo de sesiones por delante hasta el fin de la legislatura, Rojo ofreció "un balance altamente positivo" caracterizado por la necesidad de obtener "consensos" y por la ubicación de la Cámara Alta "en la agenda de los españoles". Rojo lamentó que no hubiera fructificado el proceso de reforma del Senado, lo que achacó al PP y a la ausencia de "tranquilidad política" durante la legislatura. Este es el punto negro que observa el dirigente socialista en el ambiente político, por lo que pidió "autocrítica". "A veces trasladamos a los ciudadanos una bronca que tiene poco que ver con lo que nos piden los ciudadanos".






