
Antes de que los problemas internos, las drogas y toda la desmesura que les rodeaba acabara con la Familia Stone en 1975, Sly dejó para la posteridad una saga de álbumes imbatible: 'Dance to the music' (68), 'Stand!' (69) 'There a riot gong on', (71) y 'Fresh', (73). Su carrera prosiguió igual que su escabrosa vida para acabar dilapidando su talento en un semiretiro del que salió por sopresa para, con una cresta en rubio platino en lugar de su mítico afro, cantar de nuevo con la familia y multiples invitados de postín en los Grammy del pasado año.
Ampliando su histórico 'Greatest hits' de 1970, el doble 'The Essential Sly & The Family Stone' es, al margen de sus decepcionantes notas interiores, la retrospectiva ideal para conocer a la familia en su apogeo a través de 35 temas con exiguos desperdicios. El primer CD se centra en los inicios coloristas y felices que remataban con conciertos desbordantes a tono con su histórica aparición en Woodstock. El segundo muestra la cara más oscura y reflexiva de un Sly que conmovía hablando de derechos civiles y sueños rotos sin perder el buen groove.






