Según han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, se ha incrementado el número de agentes vestidos de paisano en las tareas de rastreo y búsqueda, que se mantienen, según recalcaron, "de manera intensa". Por todo ello, las citadas fuentes transmitieron un mensaje de "tranquilidad" a la población, ya que el dispositivo "es muy amplio". Aunque la zona donde se produjeron los hechos es demarcación de la Guardia Civil, en las operaciones de rastreo participan también agentes de la Policía Nacional, así como Policías municipales. También colaboran la Policía Autonómica catalana, ya que el etarra se dirigía a Tarragona.
La Guardia Civil, según fuentes de la investigación, estaría buscando a Ander Múgica Andonegi, quien habría sido identificado por el taxista como la persona que, al detectar un control policial, salió precipitadamente del vehículo. Las fuerzas de seguridad también buscan a un segundo etarra, quien podría ser Aitor Zubillaga Zurutuza, y que el taxista habría reconocido como la persona que se despidió de Múgica cuando éste subió al vehículo en la estación de Renfe de Castellón.
La Guardia Civil ha distribuido por Torreblanca un retrato robot del supuesto etarra elaborado por diferentes testigos, entre ellos el taxista que lo transportaba desde Castellón con destino a Tarragona y en cuyo vehículo dejó una bolsa con material explosivo.






