Las investigaciones que han desembocado en la detención comenzaron en mayo, cuando una mujer denunció los hechos ante la Policía Vasca. El 'modus operandi' del presunto autor de los robos consistía en conseguir información de la situación en la que se encontraban las víctimas a través del teléfono. Así, llamaba a los ancianos haciéndose pasar por consultor de empresas de tipo estadístico y, una vez conseguidos los datos, informaba a sus interlocutores de que les mandarían un regalo de forma gratuita a sus domicilios en señal de agradecimiento.
De este modo, el detenido se acercaba hasta el domicilio de los ancianos, les amenazaba con una pistola y les ataba durante toda la noche, mientras conseguía información sobre su situación económica, registrando los domicilios y comprobando los extractos y las cartillas de ahorro.
A la mañana, una vez que los bancos estaban abiertos, el secuestrador obligaba a los amenazados a llamar por teléfono a su sucursal para que les prepararan diferentes cantidades de dinero, que en uno de los casos fue de 19.800 euros y en el otro de 6.000. A continuación, acudía hasta la entidad bancaria con sus víctimas para que éstas retiraran el dinero. Para que no huyeran, durante todo el camino los ancianos caminaban por delante de él y atendiendo a sus órdenes a través de un teléfono móvil. Al parecer, el arrestado se hacía pasar por miembro de un grupo ruso de delincuentes y amenazaba a los ancianos con tomar medidas contra sus familiares, de los que conocía los datos que previamente las propias personas secuestradas le habían facilitado.
Estas actuaciones se repitieron, al menos, dos veces, los pasados días 12 de junio y 2 de mayo. En ambos casos el delincuente consiguió su objetivo. El tercer suceso de este tipo conocido tuvo lugar en Santurtzi, aunque en esta ocasión la víctima se defendió y el agresor tuvo que huir con un corte en la mano. Asimismo, la Policía Vasca no descarta que se hayan producido otros asaltos.
El pasado jueves, la Ertzaintza puso en marcha una operación ante la posibilidad de que el hombre actuara de nuevo, en este caso en un piso del centro de Bilbao. Así, cuando el presunto secuestrador entró en el portal de la víctima, los agentes le detuvieron. En el arrestado le fueron intervenidas una pistola simulada, una capucha y otros elementos relacionados con el delito. Ayer viernes pasó a disposición del juez de Guardia de Bilbao, aunque la Ertzaintza aún mantiene abierta la investigación para determinar si se han producido más asaltos de este tipo.








