
Pello González se ha marcado como uno de sus objetivos «recuperar la confianza perdida» por los ciudadanos en la institución que dirige. Para ello, promete la modificación de los mecanismos internos de gestión. «Los expedientes de condonación de deudas, declaraciones de insolvencias y demás tendrán las máximas garantías jurídicas posibles», explica. El objetivo no es otro que los ciudadanos tengan la seguridad de que en el futuro «nadie tenga tentaciones de repetir hechos como los de Irún».
El diputado confiesa que se puede intuir que «existe algo más» que el fraude conocido hasta ahora, y de ahí que se vayan a investigar todos los expedientes que pasaron por la Hacienda de Irún desde 1995 a 2001. «No pueden quedar dudas», advierte y «nadie podrá pensar que se puede jugar con el dinero de los guipuzcoanos». Hasta ahora, precisa, hay 30 expedientes con indicios de delito, «pero se han comprobado 300 que pueden tener irregularidades».
Además, se muestra partidario de hacer públicos los nombres de los cargos políticos que se hayan beneficiado de alguna 'rebaja' en sus deudas con Hacienda. Aunque el tratamiento que la Fiscalía da a esas personas es de víctimas, indica, «en la calle, y yo comparto esa opinión, puede quedar la idea de que quizá hubo connivencia entre defraudador y deudor». Por ese motivo, expresó su intención de «exigir la devolución de la deuda y, en aquellos casos en los que no ha prescrito, rehabilitarla en su totalidad. El que ha robado que devuelva el dinero y el que no ha pagado su deuda, que la pague», señaló tajante.
Respecto a la situación del Impuesto de Sociedades, González aclaró que hay entre el PNV y ELA «un acercamiento claro para disponer en breve de un borrador definitivo».






