En declaraciones difundidas por la oficina de prensa de Azkarraga, éste afirmó que "el secuestro de una publicación es propia de la dictadura" y que esta decisión "constituye un atentado contra la libertad de expresión". "No se entiende que un comentario jocoso sobre la Familia Real pueda acarrear el secuestro de una revista", sostuvo el consejero, quien añadió que "si se aplaude a una prensa cortesana, no se puede evitar a la que no lo es, aunque satirice de manera jocosa" a la Monarquía.
Azkarraga ha subrayado que "la presencia de la Monarquía española en los medios de comunicación no está sujeta a vasallaje" y recordó que "son los ciudadanos los que deciden qué leer". Por último, el titular vasco de Justicia felicitó al semanario por "el incremento de ventas que a va tener a partir de ahora".








