El crecimiento de la economía vasca a ritmos superiores al 4% no ha tenido reflejo en la creación de empleo, lo que apunta a que se están produciendo importantes mejoras en la productividad de las empresas. En el último año, se han creado 9.900 puestos de trabajo en un mercado laboral que tiene uno de sus talones de aquiles en la población activa, que bajó en 10.000 personas en los últimos tres meses y sólo creció en 2.600 en un año.
El paro más bajo
Los datos de la PRA revelan al respecto que la población en edad y situación de trabajar en la comunidad autónoma -986.300 personas en el periodo abril-junio- se sitúa en los mismos niveles de 2002, al igual que la tasa de actividad, que ha caído al 54%.
El paro se situó el pasado trimestre en 33.900 personas, la cifra más baja desde que existen registros. El comportamiento fue mejor entre las mujeres que entre los varones, lo que permitió igualar las tasas de desocupación, y por territorios bajó en Alava y Guipúzcoa mientra que creció en Vizcaya.
La destrucción de empleo afectó a todos los sectores, proporcionalmente más en la construcción y en la industria. En el último año, pese a todo, la actividad industrial presenta aún 3.700 ocupados más, mientras que la construcción no parece haberse resentido demasiado de la crisis inmobiliaria, dado que sólo ha perdido 500 puestos de trabajo en cuatro trimestres.
Por territorios, Alava tuvo una vez más el mejor comportamiento al conservar todo el empleo que tenía. En esta provincia la tasa de paro ha caído a un envidiable 2,3% -3.400 desocupados-, frente al 2,6% de Guipúzcoa y el 4,3% de Vizcaya.
Temporalidad
La encuesta del Eustat muestra una de sus mejores facetas en la reducción de la temporalidad, precisamente una de las prioridades del Plan de Empleo vasco para el periodo 2007-2010 aprobado esta semana por el Gobierno de Vitoria. La tasa de empleo indefinido de los asalariados se colocó en el trimestre pasado en el 76%, lo que arroja una temporalidad del 24%, incluidos los trabajadores sin contrato, que por primera vez el Eustat incluye en el mismo apartado que los temporales.
Estas cifras indican que esta modalidad de precariedad ha caído dos puntos en el último trimestre y cinco desde el mismo periodo de 2006, cuando apenas se había cumplido un año de la entrada en vigor de la última reforma laboral, que estableció incentivos y medidas para potenciar la contratación indefinida. En doce meses, los contratos indefinidos han crecido en 48.600 (hasta 596.500) y los temporales han caído en 20.300 (185.700 en el citado periodo, incluidas las personas sin contrato).
La última PRA presenta también como aspecto negativo la evolución de la situación de los hogares. En los tres meses de referencia, creció en 1.900 el número de familias con todos su miembros en paro, para situarse 10.500, mientras que bajó en 800 los que tienen todos sus integrantes ocupados, que alcanzaron la cifra de 516.900.
Tras conocerse los resultados de la encuesta, el sindicato UGT advierte de que se detectan todavía «lagunas en la estabilidad y calidad del empleo» en el País Vasco a pesar de los datos «positivos» que contiene. El balance del último año «podría ser más positivo si el Gobierno vasco se subiera al tren de la estabilidad, con un Plan de Empleo realista, fruto del diálogo social, para atajar la rotación en los puestos de trabajo», aseguró.






