El proyecto incluye la construcción de la nueva estación de Ibarbengoa, entre el viejo apeadero de Andra Mari, fuera de uso, y el de Berango. Uno de los problemas radica en que la llamada 'playa de vías', en la que las unidades ferroviarias maniobran, pasará de Bidezabal al futuro apeadero. El proyecto obliga a dar primero este paso para mantener la frecuencia actual, mayor que en Urduliz. Terminada la explanada para las unidades, comenzará la colocación de las dos vías provisionales y la excavación para construir el 'cajón' subterráneo por el que pasarán definitivamente los convoyes. Como en el caso de Urduliz, los técnicos utilizarán el escaso espacio hasta las viviendas para colocar los raíles provisionales. Mientras duren las obras, las unidades pasarán a un par de metros de distancia de los edificios más próximos, por lo que se ultimarán las medidas de seguridad y los trenes circularán muy lento. En el caso de Ibarbengoa hasta se construirá en el futuro un parking disuasorio de 300 plazas.
Maidagan ha sido un foco de protestas. La eliminación de la vieja estación de Andra Mari provocó numerosas movilizaciones vecinales y los residentes de Bidezabal siempre se han quejado del ruido generado por un metro que circula en superficie.








