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Política

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Puras amaga con unas nuevas elecciones en Navarra, aunque no descarta un gobierno de UPN
Los partidos planifican sus estrategias a la espera de otras negociaciones
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Puras amaga con unas nuevas elecciones en Navarra, aunque no descarta un gobierno de UPN
CANDIDATO. Fernando Puras atiende a los medios. / EFE
La resaca del 27-M en Navarra está resultando mucho más dura que la de los sanfermines. La ruptura de las negociaciones para la formación de un gobierno tripartito -entre PSN, Na-Bai e IUN- y el consiguiente aplazamiento para la designación de un candidato a presidir el Ejecutivo foral hasta el próximo 18 de agosto ha generado semejante cascada de reacciones que los ecos todavía no se han apagado. Con el paso todavía cambiado, las fuerzas políticas navarras tratan de resituarse y marcar posiciones para encarar el asalto al sillón de la presidencia o, en su defecto, afrontar un nuevo periodo electoral.

En este escenario, y asumido el fracaso de las negociaciones que ha liderado, el PSN -tercera fuerza política en la Comunidad Foral- ha decidido retirarse a un segundo plano y ceder el protagonismo a otros partidos, es decir, a UPN. Un camino que tiene vuelta porque, tras el rechazo explícito de Na-Bai e IUN a pactar con los regionalistas, la única formación que puede resolver la ecuación de la presidencia navarra es la socialista, bien a través de una poco probable alianza con Miguel Sanz, o por medio de una factible abstención que permita al actual presidente en funciones mantenerse en el cargo.

Otra opción desembocaría en la repetición de unos comicios indeseados por el PSN, por mucho que su candidato a la presidencia, Fernando Puras, amagara ayer en 'Punto Radio' con que la posibilidad más «realista» que contemplan es la convocatoria de nuevas elecciones. Esta alternativa acarrearía con toda probabilidad un fuerte castigo a su formación, a tenor de la contestación surgida entre sus bases por la gestión de las fracasadas negociaciones a tres bandas. La ex parlamentaria socialista Helena Berruezo, de hecho, se refirió al resultado de este mes y medio de diálogo como un «fraude cometido por el candidato y su equipo, que no han atendido el mandato» del comité regional de negociar para acordar.

En este contexto, el secretario general de UPN, Alberto Catalán, se dejó ayer querer y mostró su «mano tendida» para alcanzar un consenso. Un ofrecimiento especialmente dirigido al PSN abierto a un acuerdo de ejecutivo en coalición o a un gobierno en minoría, aunque en este último caso «con garantías de estabilidad». Puras volvió a recurrir a la ambigüedad para responder: «En el PSN no hemos barajado en ningún momento ni la abstención constructiva porque, en definitiva, sería dar lugar a que hubiera un gobierno en minoría de UPN; no sé si 'in extremis' el PSN pueda considerar esa posibilidad, pero por el momento no parece muy factible».

«Solución de Estado»

Los socialistas intentan ahora ganar tiempo y poner su casa en orden, por lo que la ejecutiva se reunirá hoy para analizar la nueva situación y esbozar su nueva estrategia de negociación. La última palabra, no obstante, la tendrá el comité regional del partido, el órgano en el que la apuesta por el cambio político contó el pasado 4 de julio con 104 votos a favor y tan sólo uno en contra, y que deberá decidir qué hacer después de conocer las razones por las que su mandato no ha prosperado.

El secretario general del PSN, Carlos Chivite, trató de justificar que su formación ha actuado «en positivo, tratando de construir», pero «hemos arriesgado y no ha salido bien» y «por eso queremos que de primera mano el partido tenga conocimiento de todo el proceso, los pasos dados, las posiciones mantenidas y las reacciones».

Admitió que la situación creada «no es nada fácil», pero confió en que «se pueda encontrar solución a la ecuación», a pesar de que «el mapa que dibujaron los ciudadanos es diabólico». Asimismo, intentó sacar balones fuera al sostener que esperaba que «quien convirtió esta comunidad en un problema de Estado la convierta en una solución de Estado», en alusión al PP.
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