
OTRAS REACCIONES
En una entrevista en 'Radio Euskadi', el máximo responsable del ABB contradijo la tesis oficial del partido sobre el texto de Imaz -que no hay nada en él distinto a lo ya dicho por el EBB con anterioridad- y puntualizó que «hay partes» del artículo que sí están «basadas» en la doctrina de 2005 «y otras que no lo están». Por eso, recalcó que él no lo suscribiría, «porque si yo quisiera matizarlo, si quisiera plantear mi opinión al respecto, lo que estaría haciendo sería escribir otro artículo, y no tengo ninguna intención de hacerlo».
Gerenabarrena se refirió así a las consideraciones de Imaz que exceden el contenido literal de los documentos del EBB -como su advertencia de que ETA podría utilizar el referéndum como excusa para declarar una nueva tregua y volver a matar después si no da por satisfechas sus expectativas- y lo atribuyó exclusivamente a su autor, que ya el martes reveló que había trabajado en solitario en la redacción del texto. «Las opiniones de los catorce miembros del EBB son catorce opiniones diferentes y, seguramente, todos hubiéramos hecho un artículo con diferentes matices porque es lo normal». Tampoco perdió la ocasión el dirigente alavés de dirigir un velado reproche a Imaz, a quien recordó que «el lugar en que han de discutir los miembros de una ejecutiva es precisamente en la ejecutiva» y abogó por el empleo de «los cauces internos de discusión y de toma de posiciones».
Gerenabarrena quiso además delimitar con nitidez el alcance del artículo y su peso en el rumbo político del PNV. A este respecto, hizo especial hincapié en lo ya dicho por el propio presidente del EBB y por su portavoz, Iñigo Urkullu, que han incidido en los últimos días en que la iniciativa que adopte el lehendakari a partir de septiembre se decidirá conjuntamente entre la dirección del partido y el jefe del Ejecutivo de Vitoria. Una decisión que -puntualizó Gerenabarrena- Ibarretxe tendrá que discutir «como es evidente» en el seno de su consejo político, formado por Joseba Azkarraga y Javier Madrazo, firmes partidarios ambos de celebrar la consulta antes de la primavera de 2009, sea cual sea el escenario político.
Opinión «sangrante»
El dirigente alavés quiso subrayar el ascendiente del lehendakari sobre la estrategia que adopte el tripartito en otoño y consideró en ese sentido «una verdadera barbaridad» que se interprete que Imaz ha pretendido «deslegitimar» a Ibarretxe. «Hay algunos partidos que deberían pensar un poco más antes de decir las cosas», apostilló Gerenabarrena, que no ahorró críticas al PSE por su reacción al artículo, en la misma entrevista en la que consideró normal que entren a formar parte del Ejecutivo foral alavés siempre que el jeltzale Xabier Agirre sea el diputado general. Consideró «sangrante» que los socialistas digan que Imaz defiende las posiciones que siempre han alentado ellos y les instó, en tal caso, a «firmar» el controvertido artículo.
De hecho, frente a la apuesta de Imaz por alcanzar acuerdos transversales, Gerenabarrena recordó que la postura del PSE siempre ha sido la de imponer un «veto» sobre el derecho a decidir de la sociedad vasca o incluso a la «discusión» de determinados proyectos políticos, en alusión al trámite del plan Ibarretxe ante las Cortes Generales, que no fue debatido en ponencia parlamentaria. «Eso sí que es imponer e impedir», subrayó.
Pese a todo, Urkullu -que habló en la 'Ser' y reiteró la exigencia de alcanzar un acuerdo previo para celebrar la consulta- se mostró convencido de que esta legislatura aún puede servir «para negociar y decidir sin que ETA marque la agenda y sin que ninguna formación tenga derecho de veto». No obstante, en el PNV se admite la dificultad de que el PSE, con ETA aún en activo y en vísperas de las elecciones generales, pueda entrar ahora a debatir un acuerdo sobre la reforma del marco jurídico-político.







