Con las negociaciones para formar gobierno bloqueadas por esta cuestión, ayer se produjo una curiosa paradoja. Populares y peneuvistas coincidieron en instar al PSE a decantarse ya por uno u otro partido para pactar de una vez el Gobierno foral. Medios jeltzales señalaron que «los socialistas deben decidir si van con unos o con otros». Los nacionalistas realizaron este emplazamiento tras una reunión entre el presidente del Araba buru batzar -ABB- y el secretario general del PSE alavés y candidato a diputado general, Txarli Prieto, un encuentro que se saldó sin acuerdo.
A su término, Gerenabarrena expresó su temor a que el abortado acuerdo entre PSN, Nafarroa Bai e IU en Navarra propicie en Álava un entendimiento de las fuerzas constitucionalistas. Pese a que los socialistas navarros siguen sin aclarar si favorecerán o no la reedición de un ejecutivo presidido por Miguel Sanz (UPN), el dirigente jeltzale consideró que Navarra es «un indicador fiable» porque el PSOE podría decidir que «se pague en Álava» el «coste político» del fallido acuerdo. «En estos momentos, en los que las decisiones se toman en Madrid, el cambio de Álava por Navarra parece lógico», añadió en declaraciones a 'Radio Euskadi'.
Estabilidad para Lazcoz
Por ello, Gerenabarrena volvió a abogar en Álava por un acuerdo de gobernabilidad entre el PSE y el tripartito vasco ampliado con Aralar que permita a su compañero de partido, Xabier Agirre, presidir la Diputación. «Es lo más normal», dijo tras recordar que el PNV tiene el respaldo de 14 junteros y de los 4 que le dan EA y EB-Aralar. A cambio, el PSE conseguiría estabilidad para su alcalde Vitoria, Patxi Lazcoz, que sólo cuenta con 9 de los 27 concejales.
A su vez, el presidente de los populares alaveses, Alfonso Alonso, les instó a «definir» con quién quieren un acuerdo. «Nos llama poderosamente la tención que estén dispuestos a pactar tanto con el PP como con el PNV y que, por tanto, puedan apoyar un proyecto o el contrario», dice el ex alcalde de Vitoria, que a su vez reclama el sillón foral para Javier de Andrés, por ser el candidato más votado el 27-M.
Por su parte, Iñaki Oyarzábal exigió al PSE «una delegación formal» para negociar «entre los dos partidos». Convencido de que el abortado acuerdo de Navarra supone en Álava «una oportunidad de acuerdo», el secretario general del PP alavés considera que «el tiempo de los tanteos» con Txarli Prieto como único protagonista «ya se ha pasado».
Los socialistas mantuvieron su costumbre de no hacer declaraciones.






