
Es la primera vez que el arisco Lee pisa Bilbao: «¿Qué me parece la ciudad? Acabo de llegar. No soy de los que dan una opinión con la primera impresión». A su carácter áspero le precede una larga lista de películas exitosas que lo han catapultado hasta figurar entre los directores más prolíficos y respetados del cine americano. Para quienes no entiendan cómo el autor de 'Fiebre salvaje' llegó a involucrarse en el jazz, hay que conocer su origen: es hijo del mítico contrabajista Bill Lee.
«Crecí en un hogar lleno de música. He tenido una gran formación, siempre con la base del jazz. Y en Terence he tenido un maestro». Su cine resulta indisociable de las notas de Blanchard, su compositor favorito desde hace quince años. «Aunque no en todas mis películas he utilizado música de jazz», puntualiza.
El polideportivo de Mendizorroza se llenará hoy con la música de sus largometrajes, que se escuchará acompañada de dos pantallas gigantes. En total, doce títulos en los que la imagen y el sonido resultan inseparables. «A Terence le asocian siempre con el jazz, pero es capaz de hacer todo tipo de música», advierte un realizador que ha firmado videoclips, dirigido el mítico espacio cómico 'Saturday Night Live' y recreado los sanfermines fuera de temporada en Pamplona para un anuncio.
El grueso de su cine está consagrado a denunciar el racismo en Estados Unidos. Pendiente de estreno en España su documental sobre la catástrofe del 'Katrina' en Louisiana y la desidia gubernamental, Lee ultima el rodaje en Italia de una cinta bélica sobre los soldados negros que participaron en la II Guerra Mundial.
-¿Está tan cabreado como Michael Moore con su Gobierno?
-Todos los americanos nos identificamos con lo que dice. Aunque él empieza a estar un poco obsesionado con Bush






