
«No, porque a la mañana ha habido trabajo físico, al mediodía hemos tenido musculación y el entrenamiento de la tarde está basado más en el balón. En realidad, todas las pretemporadas son parecidas. La única diferencia quizá es que ahora venimos al hotel para estar concentrados, pero de lo que se trata es de trabajar duro y yo veo que todo el mundo está muy mentalizado para realizar esta tarea», afirmó el de Elgoibar.
Casas, por su parte, reconoce que «se hace raro entrenar tan pronto, pero se agradece porque la temperatura es idónea para correr», declaró el lateral vizcaíno, que considera que «lo que más sorprende es tener que estar concentrados y realizar tres sesiones al día, pero al final el trabajo es el mismo de siempre».








