
El tema: el empleo del tejido o del procedimiento textil, tan asociado antaño a las labores femeninas, en el campo del arte contemporáneo. Algo -ha demostrado con su investigación- que se debe precisamente a la irrupción decidida de la mujer en el arte, campo capitalizado históricamente por el hombre.
Ella misma ha adoptado el tejido como elemento central de su trabajo o más bien lo que es su representación mediante labores de silicona pura que evocan alfombras, tapetes y toallas; un trabajo sutil, nada espectacular, que puede hasta pasar desapercibido en medio de ferias mastodónticas como Arco, donde concurre cada año con su galería de Bilbao, la histórica Windsor; lo mismo que puede mostrar su trabajo en Barcelona, Miami o en Buenos Aires. Para Larrea, se trata de una herramienta para profundizar en cuestiones como la manifestación del mundo más personal, como también una forma de conocimiento y experimentación que le permite terciar en cuestiones como la controversia contemporánea entre arte y artesanía o la posición de la mujer en el arte de hoy.
La labores de Mamá
Hace unos años, con una tela de araña en el mismo material, saludaba la llegada a Bilbao de 'Mamá', la araña de bronce que es una de las mejores piezas de la colección del Guggenheim Bilbao, una obra con la que su admirada Louise Bourgeois evoca la figura protectora y al mismo tiempo autoritaria de la madre.
La veteranísima artista franco-estadounidense no introduce el textil en su obra hasta los años 80, pero mucho antes Anni Albers, esposa de Josef Albers, investigó cincuenta años atrás con los colores y las formas mediante la técnica de los tapices de los pueblos amerindios... Hoy en día multitud de mujeres artistas como Magdalena Abakanowicz, Joana Vasconcelos, Tracey Emin, Jana Sterbak, Nicola Costantino, Paula Santiago, Elena del Rivero y Victoria Civera, lo mismo que la aguda y por momentos perturbadora Ana Laura Aláez, también bilbaína, confian en el poder de evocación o significación del tejido o del trabajo textil.
«Algo tan asociado a artículos bidimensionales es empleado en el campo de lo tridimensional», enfatiza la nueva doctora en escultura contemporánea, que ha estudiado con detenimiento el trabajo de sus compañeras; «no descarto dedicarme a la docencia y al mismo tiempo al arte; son campos muy ligados, se complementan».






