Combatiendo en contiendas que se alargan como bien decía en el pasado Jenofonte, en el presente celebrada con éxito la representación de sus antiguas crónicas en las pantallas: «las guerras largas terminan siempre con la destrucción e infelicidad de ambos bandos».Y siguen los hombres guerreando y seguirán tal cual lo expresaba Bob Marley: «las guerras son como un crimen contra la humanidad que seguirá existiendo mientras que el color de los ojos siga siendo más importante que la piel». Las diferencias. En la sección 60 del cementerio estadounidense de Arlintong se encuentran las tumbas de 336 hombres y mujeres caídos en Irak y Afganistán. El vasto cementerio es célebre por el alineamiento impecable de sus sepulturas. Cada Memorial Day se planta una bandera al pie de cada lápida. Solo están permitidas las flores. Menos en la sección 60, donde madres, viudas, amigos y compañeros perturban con la emoción el llanto y el rezo, el silencio en interminables hileras del impresionante camposanto. Ese espacio de muertos por la Patria, el '60', se distingue porque al lado de cada nicho se hayan clavados en la hierba 17 cigarros, signo de que es una unidad de combate que ha sido arrestada. Ni paz en el más allá. Reglamento y castigo aún a dos metros bajo tierra.






