
Martin Torrijos (d) saluda a José Luis Rodríguez Zapatero (i). Entre ellos, posan sus respectivas esposas. /REUTERS
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de Panamá, Martín Torrijos, han alcanzado un "principio de acuerdo" que, de fructificar, abrirá la puerta a la participación de capital español en las obras de ampliación del Canal de Panamá, ya que contempla resolver el problema de la doble tributación que pesa sobre las empresas españolas que invierten en Panamá, por ser considerado este país un "paraíso fiscal".
En una rueda de prensa conjunta ofrecida en las Esclusas de Miraflores del Canal que une el Atlántico y el Pacífico, los dos mandatarios se han referido al Memorándum de Entendimiento que acababan de suscribir y en el que se comprometen a "impulsar la finalización de las negociaciones de un Convenio para evitar la evasión fiscal y la doble imposición", aunque ninguno de los dos mandatarios ha querido ahondar en detalles.
Zapatero ha comentado que ese principio de acuerdo tendrá que concretarse ahora en sus aspectos técnicos y ha dado por hecho que cuando se formalice dará lugar a una "situación nueva y favorable para las empresas españolas".
Ante la cuestión de si el memorándum implicaba que España iba a dejar de considerar a Panamá un paraíso fiscal, Zapatero ha explicado que "hay un principio de acuerdo en el que se va a dar respuesta a la actividad de los servicios financieros y su repercusión fiscal en España, conforme a la legislación española".
Respecto a la misma cuestión,Torrijos ha señalado que se ha "avanzado sustancialmente" en este ámbito. "Vamos por buen camino y a buen paso", sin profundizar tampoco en el tema y apuntando únicamente que existe una clara "voluntad política para poder acercar posiciones por medio de la negociación" y permitir el incremento de las inversiones españolas en Panamá.
Zapatero ha viajado al país centroamericano acompañado de una delegación empresarial compuesta por los presidentes de las principales empresas constructoras españolas -FCC, Acciona, ACS, Ferrovial, Adesa, Isolux, OHL y Sacyr-Vallehermoso- que aspiran a conseguir contratos para el proyecto de ampliación del Canal, valorado en casi 5.000 millones de euros, y para el que la Unión Europea ha comprometido ya 650 millones de dólares.
Las obras, entre 2008 y 2014
La fecha prevista para el inicio de las obras es finales de 2008 y el objetivo es que el tercer juego de esclusas, que permitirá duplicar el tráfico de buques por el canal, esté abierto en agosto de 2014, coincidiendo con el centenario de su construcción.
El jefe del Gobierno español ha alabado el trabajo de las constructoras españolas, de las que ha señalado que son "punteras" en el mundo, y ha presumido de que cuando han surgido problemas con inversiones en países como Bolivia las compañías de capital español no han abandonado el país.