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Joseba Arregi afirma que el lehendakari Ibarretxe "no conoce" la historia de Euskadi ni la del PNV
El ex consejero vasco de Cultura y actual presidente de Aldaketa recalca que el artículo de Imaz denota que "el que manda, es el partido"
24.07.07 - 19:53 -
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El ex dirigente del PNV Joseba Arregi ha afirmado hoy que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "no conoce" la historia del País Vasco, la del PNV, ni tampoco su funcionamiento y por eso el presidente de este partido, Josu Jon Imaz, "debe recordarle las normas de la casa en la que vive". Arregi ha ofrecido hoy una conferencia en San Sebastián, dentro del VI Seminario Fernando Buesa, en la que ha explicado que el artículo de opinión de Imaz, en el que no cree conveniente realizar una consulta ciudadana en Euskadi en las actuales circunstancias de persistencia de la violencia de ETA, pone en evidencia que en esta formación "el que manda es el partido".

Recordó que esta situación se reprodujo cuando era lehendakari José Antonio Ardanza, a quien se le intentó desautorizar con el Pacto de Ajuria Enea al advertirle de que se preocupase de la gestión de los distintos departamentos del Gobierno Vasco pero que "la política de pacificación sería llevada a cabo por el Euskadi Buru Batzar", la ejecutiva del PNV.

El ex consejero vasco de Cultura, que actualmente preside la fundación Aldaketa-Cambio por Euskadi, dijo que Imaz insiste en que no habrá consulta hasta que ETA desaparezca y haya un acuerdo previo entre partidos y que, cuando esto se dé, habrá un referéndum para reformar el Estatuto de Gernika, pero criticó que "en este país parece que todo empieza desde cero" cuando "este pueblo ya ha hablado". Afirmó que "los que hablan de devolver la palabra al pueblo, se la han robado" porque ya habló cuando aprobó el Estatuto de Gernika y la Constitución, y lo que ocurre es que los dirigentes "no han aceptado el resultado".

El ex consejero vasco advirtió de que "la única consulta vinculante que puede existir" es acerca de una reforma estatutaria, y dijo que si desapareciera ETA se seguirían los trámites previstos, para lo cual "no es necesario montar tantas broncas", como ha ocurrido en Cataluña, donde ya se hizo un referéndum para reformar su Estatuto.
"Morralla"

Arregi se preguntó cuándo terminará el nacionalismo por dar el paso definitivo de legitimar las instituciones cuyo poder ejerce y cuándo va a sacar las consecuencias políticas del reconocimiento "de boca" que hace del pluralismo vasco. "Entonces el paso de Imaz de no impedir, no imponer y la obligación de pactar significa mucho avance, pero mantiene la reserva de soberanía", añadió. Aconsejó al presidente del EBB a que siga "dando pasos en esa dirección", pero le advirtió de que tendrá que arrastrar a toda la "morralla" que tiene dentro de su formación.
A lo largo de la conferencia Arregi explicó la evolución del nacionalismo vasco, cómo pasó de incluir entre sus principios la fe católica e incluso la doble lealtad (tanto a la patria vasca como a la española), a ser modificado por Sabino Arana quien rompió con esa doble lealtad para dar mayor importancia a la pureza de la raza vasca, pero siguió conservando la religión como parte importante de su ideario. Tras la guerra civil y durante el franquismo, nació con ETA un nuevo nacionalismo vasco que desplazó a la religión por el socialismo, dejó de lado la cuestión de la raza, pasó a defender el euskera y a culpar al capitalismo franquista de la opresión vasca.
Arregi agregó que el nacionalismo originario aunque ocupó el poder, nunca se legitimó en las instituciones, porque el nuevo nacionalismo rupturista le presionaba. Así, concluyó que "el gran fracaso del nacionalismo -tradicional- ha sido su banalización" puesto que se ha hecho hegemónico en la sociedad vasca a costa de "perder su alma", cosa que el nuevo nacionalismo le reprocha porque todavía conserva su pureza.
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