
SUS DATOS
El navarro, que contará con una cláusula de rescisión de 30 millones de euros, se convierte en la tercera incorporación del Athletic, después de las llegadas de David López y de Aitor Ocio y al margen del nuevo cuerpo técnico liderado por Joaquín Caparrós. Y es el primero por el que el club que preside Macua no paga ni un euro, después de los seis que el Athletic invirtió en el traspaso de David López y los tres por el central vitoriano procedente del Sevilla.
Muñoz viene a reforzar el centro del campo, una parcela golpeada el pasado año por las lesiones, y en la que el navarro aportará la experiencia acumulada en seis temporadas en Osasuna y 128 partidos en Primera División. El de Pamplona era un fichaje que había salido a la luz tiempo atrás, y que después de que el jugador renunciara a renovar su contrato con el conjunto 'rojillo' parecía claro. Es más, Macua se refirió a él como 'hecho' durante la campaña electoral. Sin embargo, pequeñas diferencias de última hora alargaron su confirmación oficial como jugador rojiblanco hasta el lunes a la tarde.
Por eso, Muñoz se mostró agradecido y tranquilizado a partes iguales cuando compareció pasada la una y cuarto de la tarde en San Mamés, acompañado de su representante Tomás Durán. Se había acabado la espera por certificar su destino tras anunciar que no seguiría jugando en el Reyno de Navarra. Y lo había hecho de la mejor forma posible, recalando en el equipo de sus simpatías, el Athletic. «Estoy superilusionado por jugar aquí. He pasado unos días de incertidumbre, pero ha llegado todo a buen puerto y ahora ya estoy pensando en empezar a entrenar con mis compañeros», fueron las primeras palabras de Muñoz como nuevo jugador del Athletic.
Arropado por el presidente, Fernando García Macua, que le dio la bienvenida al club rojiblanco, el centrocampista de Pamplona mostró su voluntad firme por vestir la camiseta del Athletic, algo que pudo hacer poco después sobre el césped de 'La Catedral'. «El Athletic es un equipo que siempre me ha despertado interés. Otras veces ya se había apuntado a la posibilidad de venir, pero nunca se concretó hasta ahora, por fin estoy aquí», expresó Muñoz, que desveló que «cuando tomé la decisión de no seguir en Osasuna, me encontré con varias opciones, pero siempre tuve en mente venir al Athletic».
Bloque sólido
A la hora de referirse a sus características y a lo que un jugador como él puede aportar al Athletic, el navarro explicó que «soy un pivote ofensivo con llegada, y lo que aportaré son muchas ganas y esfuerzo». Y como deseo para el colectivo, se refirió a que «el Athletic sea de nuevo un bloque sólido para que no sufra como lo ha hecho en las dos últimas temporadas. Hay que hacer lo posible para devolver al club a una posición más acorde con lo que le corresponde».
A su lado, el presidente Macua derrochó buenas intenciones para el nuevo jugador rojiblanco, al que deseó «muchos éxitos en su nueva andadura, porque los éxitos de Muñoz serán los del Athletic». El máximo responsable del club de Ibaigane colocó alto el listón de la responsabilidad al jugador procedente de Osasuna al asegurar que «estamos contentos y satisfechos de su incorporación. Tiene muchas ganas de aportar al nuevo proyecto y nosotros consideramos que se tratará de uno de los puntales. Esperamos mucho de él. Sabemos qué tipo de jugador es y creo que nos va a dar muchas alegrías», dijo el presidente.
Pisar San Mamés
Y tras los buenos deseos, llegó el momento más esperado del día para Iñaki Muñoz, saltar al césped de San Mamés con la camiseta de su nuevo equipo. Lo hizo mientras recibía la cerrada ovación que le tributó un grupo de unos 150 aficionados del Athletic, que se acercaron para ver a un nuevo jugador que llega a Bilbao con la misión de hacer olvidar a los seguidores los dos años tan amargos que han vivido. Tras los pertinentes toques de balón para que los reporteros gráficos realizaran su trabajo, se retiró a los vestuarios. Hoy tiene ante sí la primera jornada de su carrera como jugador del Athletic.








