
Preguntado por la piratería, Borau opinó que los políticos «han tardado en darse cuenta del peligro económico y social» que implica y advirtió de que en nuestro país existía ese «concepto romántico y negativo sobre la pobre gente que se ganaba una perras con la venta en el 'top manta'». Respecto al canon digital -el cobro por cualquier soporte al que se oponen principalmente las asociaciones de internautas- Borau reconoció que es un problema «que no tiene solución de momento» y aseguró que el canon se utiliza para evitar posibles «perjuicios» a los autores y ese daño «se asume entre todos los usuarios con porciones mínimas».
La SGAE cuenta con más de 88.000 asociados y gestiona un total de más de cinco millones de obras. Su nuevo presidente sucede en el cargo a la dramaturga Ana Diosdado, que ha desempeñado el cargo durante los últimos seis años. Borau era ya presidente del Colegio de Audiovisuales de la entidad y antes, entre 1994 y 1999, presidió la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas.
Comenzó su carrera en los primeros años sesenta y, tras fundar su propia productora, El Imán (1967), rodó filmes como 'Hay que matar a B' (1974) y 'Furtivos', que obtuvo en 1975 la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastián Además de títulos como 'La Sabina' (1979), 'Río Abajo, fue candidato al Goya con 'Tata mía' en 1986 y lo obtuvo ya en 2001 con 'Leo.
Para televisión rodó la serie Celia, basándose en historias de Elena Fortún.








