LAS FRASES
Ambos dirigentes expresaron sus opiniones por separado y en diferentes ámbitos. Videgain analizó la situación después del final del alto el fuego permanente mediante una carta abierta publicada en el boletín interno que edita el Círculo de Empresarios. Tras calificar de «pésima noticia» el anuncio de ETA de reabrir todos los frentes, subrayó que la banda ha frustrado «los inmensos deseos de alcanzar un marco de progreso y de convivencia civilizada». Videgain entiende que en esta situación es complicado impulsar un «escenario de progreso y de prosperidad económica».
El representante de la patronal reitera el llamamiento del colectivo a la izquierda abertzale para que se desmarque «de la posición violenta de ETA» y apueste «de forma nítida por las vías pacíficas y democráticas». Un gesto que, a su juicio, sería «ciertamente positivo» y necesario después de que la organización terrorista haya vuelto a demostrar «su nula intención de poner punto y final a muchas décadas de ominoso terror y cruel violencia». La misiva también realiza un llamamiento a recuperar «el consenso y la unión» para hacer frente a una banda «anacrónica, desfasada y ya rechazada por la inmensa mayoría de los vascos».
En la misma línea se expresó José María Vázquez Eguskiza. El presidente de Cebek al subrayar que «la paz tendría un valor incalculable para Euskadi» no sólo para la evolución de las empresas sino también por «la felicidad de la población». «En el largo y medio plazo la economía convive muy mal con la confrontación política, como la que tenemos en Euskadi», advirtió antes de recalcar la «incertidumbre mucho más grande» generada por el regreso de la «amenaza terrorista». Vázquez Eguskiza recordó, en una entrevista en Radio Euskadi, cómo los empresarios han vivido «los tiempos de tregua con una enorme esperanza» y cómo ahora reiteran su discurso de que «este país no se puede quedar así» y que alguien «deberá tirar del carro».






