
Azkarate ha afirmado al igual que ayer que los compromisos del tripartito en relación a la convocatoria de una consulta popular están recogidos en el acuerdo de coalición y en el discurso de investidura del lehendakari, y ha dado lectura a la parte de la intervención parlamentaria de Ibarretxe en la que liga la consulta a un escenario de "ausencia de violencia" y al objetivo de "ratificar" un acuerdo previo. "El lehendakari dijo que si alcanzamos un acuerdo para la normalización política y la convivencia, solicitará autorización al Parlamento Vasco para en un escenario de ausencia de violencia y sin exclusiones, se realice una consulta popular a la sociedad vasca que ratifique el acuerdo político alcanzado", ha recordado la portavoz.
Azkarate ha dejado claro que "ese es el compromiso", aunque no ha querido precisar si la persistencia de la actividad de ETA impide por lo tanto convocar la consulta o los términos y alcance del acuerdo político previo. Y se ha limitado a repetir que "los compromisos del tripartito y los compromisos del lehendakari están claramente explicitados desde el comienzo de la legislatura". La portavoz no ha ofrecido tampoco detalle alguno sobre las propuestas que pondrá encima de la mesa después del verano el lehendakari en el pleno de Política General. Eso sí, ha argumentado la necesidad de dichas iniciativas porque, a su juicio, "no podemos quedarnos de brazos cruzados ni caer en la desesperanza. No podemos ceder la iniciativa a ETA y hay que plantear iniciativas de esperanza y de futuro a esta sociedad". "El Gobierno tiene su programa, su acuerdo de coalición y la voluntad firme de seguir liderando esta sociedad", ha añadido.
Respeto a EA y EB
Los consejeros Joseba Azkarraga (EA) y Javier Madrazo (EB) han censurado con contundencia el artículo del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, en el que hacía pública su posición crítica sobre una eventual consulta popular en las actuales circunstancias. Azkarraga dijo ayer mismo que la postura del líder jeltzale era "una gran barbaridad" y una muestra de los problemas internos de su partido.
Azkarate ha eludido hoy hablar de estas críticas y ha expresado su voluntad de "deslindar claramente la vida de los partidos políticos que forman este Gobierno y la vida del Gobierno. Cada partido tiene perfecto derecho a establecer y trasladar a la sociedad las valoraciones y opiniones que mejor le parezca. El Gobierno respetará todas las valoraciones que hagan cualquiera de los tres socios".






